La religión y el futbol cambiaron una vida, la de Jose Edmilson

Taguarintinga es una pequeña ciudad situada a 350 km. al norte de Sao Paulo, allí nació José Gomes Moraes Edmilson. Fue el segundo hijo de una humilde familia que se ganaba la vida trabajando en una plantación de naranjas. Empezó a jugar al fútbol en la calle. A los 11 años compaginaba su ilusión por el deporte con la dura tarea de recoger fruta.  Su pasión era el fútbol y dio sus primeros pasos con el balón en un pequeño club llamado XV de Jau, tenía que desplazarse andando hasta el campo de entrenamiento, que se encontraba a dos horas de su domicilio.

Se pasaba casi todo el día solo y sus padres no lo podían ayudar para costear sus gastos. Por si fuera poco, su familia le necesitaba para trabajar en la plantación. Fue uno de los momentos más difíciles de su vida, que le llevó a una conducta desordenada y a la aparición de malas compañías. Todo ello le llevó hasta el alcohol y a vagabundear por las calles hasta altas horas de la madrugada, “los fines de semana salía con mis amigos, bebía mucho, caí en las drogas, muchas mujeres y llevaba una vida difícil.” Uno de sus compañeros de equipo le habló de la palabra de Cristo y le introdujo en los Atletas de Cristo. A partir de este momento, todo fue diferente, las enseñanzas religiosas le enseñaron una disciplina, lo que es la constancia, el sacrificio, el esfuerzo para poder conseguir el propósito de cada uno, le llevaron por la buena vida y Edmilson lo aplicó en su pasión, a lo que realmente quería dedicarse, en lo que como todo joven brasileño sueña: El fútbol. Se puede decir que la religión y el futbol cambiaron la vida de José Gomes Moraes Edmilson.

En 1994 pasó al equipo junior del Sao Paulo fue pieza clave en un conjunto que logró el título de la Conmebol y que se proclamó campeón del Campeonato Paulista sub’20. Poco después se incorporó al equipo profesional del Sao Paulo, compartiendo vestuario con jugadores como Raí, Denilson, Belleti, Rogerio Ceni, Fabio Aurelio, Serginho, Bordon, Aristizabal, Luis Fabiano… Empezó a jugar en el centro del campo y a partir del año 2000 se instaló en el centro de la defensa del Sao Paulo y de la selección brasileña debutando con victoria por 2 a 1 contra Paraguay. A partir de ese momento empezó a triunfar y se convirtió en uno de los jugadores más destacados del fútbol brasileño. Según sus propias explicaciones “fue mi fe en Dios la que me llevó hasta la cumbre. Logrando lo que siempre habían soñado mi padre y mi hermano, ser futbolista profesional”.

Después de triunfar en el Sao Paulo, Edmilson emigró a Europa para jugar con el Olympique de Lyon, Barcelona ,Villarreal y Zaragoza, (en el club maño jugó tras una breve etapa en el Palmeiras de Brasil) ganando en Europa las cinco primeras ligas que disputó. En Francia coincidió con el inicio de una de las épocas más gloriosas del club de Lyon ganando 3 ligas y 3 supercopas francesas consecutivamente, y en el Barcelona fue una pieza muy importante en aquel equipo ganador de dos Ligas y la deseada Champions League con los Ronaldinho, Eto’o, Deco, Xavi, Puyol, Messi, Marquez… siendo titular en esa gran final en el estadio de Saint Denis de París.

Edmilson es uno de los pocos privilegiados del mundo del futbol  que han conseguido conquistar la Copa Libertadores, la Champions League y  la Copa del Mundo de futbol, siendo pieza clave de esa gran selección de los Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho, Cafu, Roberto Carlos… y titular en todos los partidos en el eje de la defensa. Precisamente en esa edición consiguió uno de los goles del torneo y uno de los mejores de su carrera, con una gran volea ante Costa Rica.

Edmilson era un jugador muy bien dotado técnicamente a pesar de sus 186cms, podía jugar indististintamente de central o mediocentro defensivo, buen marcador, inteligente tácticamente, muy elegante y fiable para salir desde atrás con el balón jugado.  Destacaba además por su excelente precisión en los desplazamientos en largo a ambas bandas y utilizaba en ocasiones el recurso de la rabona (como buen brasileño tenia detalles espectaculares), recuerdo especialmente un cambio de juego de 40 metros de rabona contra el Shakhtar Donetsk en el Camp Nou en un partido de Champions League.

En muchas ocasiones Edmilson ha asegurado que “si no hubiera sido por la religión hoy en día estaría preso o muerto”  y “ el futbol me arrancó de la pobreza y tanto yo como mi familia podemos vivir felices”.

Además del brasileño, hay muchos futbolistas de esta nacionalidad en activo y otros ya retirados que están dentro del grupo de los Atletas de Cristo destacan nombres tan importantes como Donato, Baltazar, Alemao, Bebeto, Paulo Sergio, Zé Roberto, Jorginho, Taffarel, César Sampaio, Cacau, Adhemar, Bordon. Otros que no tienen la nacionalidad brasileña pero siguen estas creencias de la misma forma son Vidigal (Portugal), Chamot (Argentina), Parks (Costa Rica), West (Nigeria), Kaviedes (Ecuador), Herrlich y Bode (Alemania) y Valeron (España).

Alberto Riquelme Pérez (@AlbertoRiquelme)

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3 responses to this post.

  1. Acabo de flipar amb la dada que Valerón també és atleta de Cristo. Pensava que només n’hi havia de brasilers. Els que tenim una edat mai oblidarem aquelles paraules de Donato: “Fuerza para vivir, a mi me ha ayudado, a ti también”.

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  2. Posted by Moisés on 18 octubre, 2011 at 22:53

    Increíble la experiencia vital de este jugador, la verdad es que no te esperas que pueda dar tantas vueltas la vida de un futbolista de élite. Cayó hasta la más profundo y bajo que se puede caer como persona y aun así supo resurgir, con mucha ayuda, y llegar a ser un jugador importante en todos los equipos en los que estuvo, así como en su selección nacional, con la que además consiguió ser campeón del Mundo. Qué más se puede pedir, ¿no? Grande Edmilson!!

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  3. Posted by Ruben on 20 octubre, 2011 at 12:22

    Muy buen artículo de un jugador que no era de los que destacaban en sus equipos pero que hacía la faena menos vistosa, pero la desenvolvia a la perfección debido a su clase y buena técnica.
    Destacar también su gran polivalencia tanto en el medio centro y en el eje de la defensa, una virtud muy provechosa por sus técnicos.
    Me parece un artículo muy bueno ya que sin lugar a dudas es el retrato de un muy buen futbolista que hay que recordar de tanto en tanto
    Un saludo a EFECTO FUTBOL

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