Cuando hablamos de Rogerio Ceni a todos nos viene la imagen del portero que está preparado para chutar una falta directa, nos quedamos solo con eso. Pero Rogrio Ceni es mucho más que un simple portero especialista en lanzamientos directos, muchas más incluso que un porterazo, Rogerio Ceni es “O mito”, un hombre récord.
Es un jugador de un solo club o como se dice mucho en Inglaterra “one club men”, Sao Paolo de Brasil. Es un jugador que parece que lleve toda la vida jugando, e incluso muchos no recuerdan al Sao Paolo sin Rogerio Ceni. A día de hoy, son mas de 23 temporadas seguidas en activo, solo igualado por el “red devil” Ryan Giggs, además de hacerlo siempre en el mismo club, el de su corazón.
Rogerio empezó muy joven en el Sao Paolo como suplente del internacional canarinho Zetti. Alli consiguió sus primeros logros aunque de manera secundaria, como los campeonatos Paulista, la Copa Libertadores y las dos intercontinentales ganadas al Barça del Dream Team y el Milan de Capello. Fue con la marcha de Zetti donde Rogerio Ceni empezó a tener protagonismo en el equipo. Portero de grandes reflejos, muy seguro en las salidas, de gran envergadura para llegar a balones imposibles, gracias también, a su gran agilidad y gran juego de pies que le permitiría más adelante conseguir grandes logros.
Tal rendimiento bajo los palos le valió para formar parte de la selección brasileña en las Olimpiadas de Atlanta 1996 en una lista donde destacaban nombres como Ronaldo, Rivaldo, Roberto Carlos, Savio, Juninho… con los cuales consiguió una “decepcionante” medalla de bronce.
Pero Rogerio Ceni no solo es y ha sido un gran portero bajo los palos sino que otra especialidad ha eclipsado su gran labor en la portería, ya que el portero brasileño es el portero mas goleador de la historia del futbol con mas de 100 goles. El dia 27 de marzo de 2011 en un partido contra Corinthians, Rogerio consiguió su gol numero 100 (56 de falta y 44 de penalti) cifra récord y surrealista si hablamos de un portero.
Con un estilo particular y muy brasileño, con los tipicos dos pasos antes de golpear al balón, se labró una gran imagen mediática. Podemos ver varios anuncios publicitarios de varias marcas en diferentes sectores e incluso en los videojuegos donde muchos juegan con el Sao Paolo para poder controlar los lanzamientos de falta directa de Rogerio Ceni. En este mismo campo de los juegos virtuales otro portero goleador como Chilavert también fue protagonista e icono de los videojuegos deportivos entre los más “jugones” amantes del fútbol.
Otro récord mediático de Rogerio Ceni es que su camiseta, es la camiseta de portero mas vendida del mundo y no solo por eso la hace especial. Es que su camiseta tiene una particularidad en el numero 1 que se asocia al portero titular de un equipo, pero con un matiz, ya que es el numero 10 al revés (el numero 10 suele estar relacionado con la estrella del equipo), ademas de llevar su firma estampada en el pecho. Eso es lo que hace a esa camiseta tan mediática y tan especial en un futbolista récord y difícilmente superable.
Muchas criticas ha recibido el bueno de Rogerio Ceni, que le acusan de no dar nunca el salto a Europa y por eso muchos dudan de su nivel. Algunos lo achacan a no tener protagonismo en la “canarinha” a pesar de ser integrante de la selección campeona del mundo de 2002 en Corea y Japón y de la Copa Confederaciones de 1997. Pero Rogerio siempre ha explicado su por qué, ya que aunque reconoce haber recibido varias ofertas de Europa, algunas de ellas muy importantes económicamente, nunca recibió ninguna de los equipos TOP. Por eso argumenta que prefiere entrenar día a día en un equipo campeón y luchar por grandes campeonatos a ganar mucho dinero y no pelear por grandes títulos que es lo que realmente le llena como futbolista y deportista. Todo ello sumado a que Sao Paolo es un club muy grande donde ha jugado y compartido vestuario con jugadores como Rai, Juninho, Leonardo, Edmilson, Cafu, Denilson, Belleti, Kaka, Baptista, Luis Fabiano,… ademas de ser el club de su corazón.
Es por ese motivo que ha dedicado toda su vida deportiva al Sao Paolo consiguiendo grandes títulos, no solo en la competición doméstica, sino también fuera de las fronteras de Brasil. Como 2 Recopas Sudamericanas, una Copa Commebol, una Copa Master Commebol, una Copa Sudamericana y una Supercopa Sudamericana, ademas de 3 copas libertadores y 3 intercontinentales. La última de las cuales, ante el gran Liverpool de Rafa Benitez en 2005, siendo pieza clave en la final, que le valió para ser elegido Balón de Oro de dicha competición. Otro nuevo récord, ya que fue el primer portero en recibir dicho galardón de tan prestigiosa competición, sumando su nombre a los Platini, Muller, Raul, Ronaldo, Zico, Del Piero…
Por todo esto, podemos estar seguros que cuando hablamos de Rogerio Ceni hablamos de algo más que un portero, algo más que un buen lanzador de golpes francos, algo más que un capitán. Hablamos de un mito del fútbol, hablamos de una leyenda del Sao Paolo y del fútbol brasileño. Larga vida al “M1TO”.
No es circunstancial que un deporte tan completo y pasional como el fútbol, se originara en tierras británicas, hace ya más de ciento cincuenta años. Y es que la vida de los habitantes de esta peculiar y pintoresca isla europea siempre ha estado ligada de alguna manera a este deporte desde sus inicios, hasta el punto de ser, en muchas ocasiones, una parte importante de su identidad personal.
Pero si hablamos de fútbol británico, el más histórico y legendario es sin duda el fútbol inglés. Desde la creación de la Football League en 1888, sus competiciones han sido y son a día de hoy mundialmente conocidas. La primera competición liguera aglutinaba a los mejores equipos ingleses del momento. En 1992, la Football League dejaría de representar a los 20 mejores equipos ingleses y su sitio sería ocupado por la actual Premier League.
Dejando de lado la famosa competición inglesa, tenemos la FA Cup (Copa Inglesa), creado por la Football Association (Asociación de Fútbol inglesa), es el torneo más antiguo del mundo (1871), anterior incluso a la liga inglesa. Paralelamente a esta competición se juega también otra muy conocida en tierras inglesas, la Football League Cup (Copa de la Liga). Ahora conocida como Capital One Cup y anteriormente como Curling Cup, dependiendo del patrocinador, esta competición, al igual que la FA Cup, también se disputa a eliminatoria directa. Finalmente podríamos hablar también de la Community Shield (anteriormente Charity Shield) o Supercopa Inglesa. Competición que se juega siempre al inicio de cada temporada entre el campeón de la Premier League y la FA Cup.
Partiendo de este amplio abanico de competiciones futbolísticas, a finales de los años sesenta en Inglaterra parecían no tener suficiente y se inventaron otra más para la colección: La Watney Mann Invitation Cup, comúnmente conocida como Watney Cup. Un rocambolesco torneo a la eliminatoria directa que se disputaría al inicio de cada temporada, en el que participarían los dos equipos de cada una de las cuatro divisiones que aglutinaban la Football League (8 equipos en total), que más goles hubieran anotado en sus respectivas ligas. Siempre y cuando no estuvieran clasificados para competiciones europeas o hubieran promocionado de categoría esa misma temporada. Además, la Football League llegó a un acuerdo para televisar todo el torneo (cosa bastante inusual para la época) y la compañía cervecera Watney Mann, contribuyó al patrocinio de esta nueva competición con su espónsor, de aquí el nombre del torneo.
La primera vez que se puso en marcha esta idea fue en 1970. Y aunque la afluencia de público en los estadios y de tele-espectadores que vieron esta competición fue elevada, no superó las expectativas programadas por la organización y la longevidad del torneo no superó los 4 años. En 1973 se disputó la última edición y posteriormente la Watney Cup fue cancelada. Pero esta competición, no fue creada en balde y sin quererlo ni tan siquiera imaginarlo, tendría una influencia clave en el desarrollo del fútbol mundial moderno.
Lo cierto es que como en la mayoría de torneos ingleses de fútbol, los partidos fueron muy vistosos y depararon sorpresas interesantes. Los equipos, sin duda hicieron honor a su condición de “goleadores” y no defraudaron a sus aficionados/as. Marcadores abultados en muchas ocasiones y sorpresas tan positivas como el campeonato que se adjudicó el modesto Colchester United de la Cuarta División en 1971, o el no menos sorprendente título del Bristol Rovers de la Tercera División justo al año siguiente (1972), eliminando en la final al potente Sheffield United. El Stoke City tendría el privilegio de ser el último de los cuatro ganadores de este novedoso torneo en 1973, mientras que el histórico Derby County tuvo el honor de ser el primer campeón en su primera edición en 1970. Y es en esta fecha donde se produjo la mayor aportación de este humilde torneo al mundo del fútbol.
La primera fase del torneo se había cerrado con grandes partidos y enormes marcadores finales:
- Reading 2-3 Manchester United
- Peterborough United 0-4 Hull City
- Aldershot 0-6 Sheffield United
- Fulham 3-5 (aet) Derby County
Los cruces de semifinales, depararon unos duelos muy interesantes en los cuales el Derby County se enfrentaría al Sheffield United; mientras que el Manchester United haría lo propio con el Hull City. El primer enfrentamiento fue muy disputado y acabó con victoria para The Rams por 1-0 y los clasificó para la final en la que esperarían rival. El segundo choque, también estuvo disputado, tal es así que al término de los 90 minutos el resultado era de 1-1. El tiempo extra tampoco dilucidó al ganador del encuentro por lo que iba a producirse un hecho insólito, como fue el jugarse la victoria a la suerte o la desgracia de los lanzamientos de penalti. Lo que hoy en día tenemos tan interiorizado, hace tan solo 40 años no era así ni mucho menos, con lo cual podíamos asistir a partidos importantísimos como finales de Copa de Europa o Recopa en los que los dos equipos debían volverse a ver las caras unos días después para volver a jugarse la gloria de un título, si el partido acababa en tablas durante el tiempo reglamentario.
Y fue en aquel Manchester United-Hull City donde todo cambió. Los Red Devils anotaron el primer lanzamiento, por medio del gran George Best. Bobby Charlton también convirtió el suyo y aunque otra de sus estrellas, el goleador Denis Law, marró la pena máxima, también lo habían hecho un par de de jugadores del Hull City, entre ellos el portero escocés Ian McKechnie que falló el último, dando de esta forma el triunfo al equipo de Manchester. Aunque la final de aquel campeonato no tendría color y los muchachos del Derby County se harían con el triunfo aplastando a los Red Devils por 4-1.
Si bien es cierto que los aficionados al fútbol no guardarán recuerdo de aquel torneo llamado Watney Cup en sus retinas, ni tan siquiera lo explicarán a sus nietos cuando sean mayores, creo que es de justicia darle el ratito de gloria que bien merece. No podemos afirmar que los penaltis se originaran en aquel torneo, porque los lanzamientos desde los 11 metros ya eran utilizados en Inglaterra desde principios del S.XX cuando se producían faltas dentro del área. Ni tampoco podemos afirmar que fuese el primer torneo que los empleaba para desempatar un partido al final del tiempo reglamentario, ya que en los años 50 ya se utilizaban en los partidos de Copa en países de Europa del Este o incluso en la propia URSS. Pero si el primer torneo que lo hacía en tierras británicas, lo cual sí es al menos relevante. Sin ir más lejos, en España, se empezaron a llevar a cabo en 1962, en un partido del histórico torneo veraniego de Cádiz, Ramón de Carranza. Por eso pienso que es justo darle a este torneo el mérito que tuvo, ya que ese mismo año en el que se disputó la primera edición de la Watney Cup, en 1970, la FIFA dio validez, en cualquier parte del mundo, a los lanzamientos de penalti en caso de que un partido acabase en empate y fuera necesario decretar un ganador. También ayudó el árbitro alemán Karl Wald a que esto se llevara a cabo, luchando junto a la Federación Alemana de Fútbol para que se implantaran en la Copa del Mundo de Alemania en 1974.
Suerte o casualidad, lo que es seguro es que la Watney Cup dejó veranos muy entretenidos a principios de los setenta, antes de arrancar la temporada regular de liga y copa en Inglaterra. Y además contribuyó decisivamente a que se implantaran en el mundo del fútbol los que posiblemente han sido el mayor exponente del nerviosismo y la taquicardia que hemos podido padecer los amantes de este deporte en los últimos cuarenta años. Aún así, gracias a todos los que lo hicieron posible, entre ellos, la Watney Cup.
Robo de balón en el medio del campo y salida rápida buscando sorprender al rival. La pelota llega al extremo izquierdo, controla el pase con el interior, el esférico queda parado y por un momento el tiempo también. En décimas de segundo, por la cabeza del jugador pasan miles de cosas y su cuerpo experimenta sensaciones muy contradictorias. Pegado a la línea de banda, con el lateral derecho encima, la grada sobre sus hombros, voces y susurros entran sin parar por sus oídos y la sangre le bulle. Va a mil revoluciones, pero intenta serenarse y pensar que hacer, todo en décimas de segundo. El rival es como un toro que viene a embestir y el debe sortearlo con maestría, e intentar acabar la faena dignamente para poder conseguir el ansiado premio del gol, con la ayuda de sus compañeros. En ese momento, todo vuelve a la realidad, el extremo amaga con el cuerpo, hace una media bicicleta con la que desequilibra al lateral y consigue marcharse por velocidad con el balón pegado a la cal y a escasos centímetros la línea de córner. En ese momento, el delantero de su equipo hace un desmarque al defensa rival y consigue adelantarse en la carrera unos centímetros. El extremo levanta la cabeza y lo ve, en ese momento y sin pensarlo, pone un centro desde la línea de fondo con el interior del pie, que se va abriendo para que el portero no llegue y medido a la cabeza de su compañero desmarcado. El delantero impacta con su cabeza al balón con mucha potencia y el esférico entra en la portería como un rayo, sin que los defensas ni el portero rival puedan hacer nada para impedirlo. Fútbol en estado puro, sin duda, pero un fútbol que se está perdiendo a una velocidad de vértigo.
Y es que este deporte cambia a cada segundo, aunque a veces nos sorprenda y lo haga en direcciones en los que no esperábamos. El portero que sale jugando con los pies, los laterales que son “carrileros” ofensivos, el pivote defensivo que organiza el juego, el mediocampista que defiende y ataca (todocampista), los delanteros que se tiran a banda; y últimamente, los “falsos” delanteros y los extremos que juegan a banda cambiada. Son muchas las causas que hacen que este deporte “evolucione”: una mejor formación de los técnicos deportivos, nuevas tecnologías que permiten aprender e implementar cualquier mejora en cualquier lugar del mundo al instante, el fútbol visto como un espectáculo televisivo, la tremenda competitividad existente entre equipos en ligas nacionales y competiciones continentales, la evolución de los clubs como empresas deportivas, la necesidad de ofrecer al espectador algo novedoso cada temporada. Sin olvidar el cambio paulatino hacia un fútbol más físico y rápido, con balones como los actuales, más ligeros, que hacen que los centros sean más imprecisos. A la vez, los referentes en ataque han modificado su juego también y pocos equipos apuestan ya por delanteros corpulentos que sean rematadores natos y solo trabajen en el area. Todo esto hace del fútbol un deporte aún más interesante e imprevisible, ya que estos factores cambiantes lo convierten en un espectáculo más atractivo a los ojos de los/las espectadores/as que lo disfrutan cada semana. Pero, ¿de verdad es así?
Si nos paramos a reflexionar un poco quizá podamos tener otra opinión mejor formada de todo esto. Y como ejemplo ilustrativo, podemos pararnos a pensar por ejemplo en qué ha pasado con los extremospuros de toda la vida. ¿Se han evaporado?
Cuando me siento a escuchar las historias de fútbol que cuenta mi abuelo, siempre me quedo fascinado. En ellas relata como sentía y vivía él este deporte cuando era más joven. Pero no hay una sola historia en la que no aparezca un extremo puro y clásico como los de antes. Me habla del Barça de las “Cinc Copes” y de cómo Estanislau Basora y Eduardo Manchón traían locas a las defensas rivales y ponían finos centros a César y Kubala para que rematasen sus jugadas, mientras los aficionados de “Les Corts” enloquecían. O como el estadio de Chamartín se venía abajo cuando Paco Gento corría la banda izquierda cual centella y asistía al gran Alfredo Di Stefano para que marcase, en aquellas memorables noches de Copa de Europa de las 6 que consiguió “La Galerna del Cantábrico”. También habla de un “melenudo” británico llamado George Best que ponía patas arriba Old Trafford (y otros pubs de la zona) con sus regates y su clase magistral. Pero sobretodo me sorprende que se acuerde de un pequeño extremo brasileño del Botafogo que solo pudo tener la suerte de ver cuatro o cinco veces cada cuatro años, en los Mundiales de Suecia 58 y Chile 62. Siempre me dice que Pelé era de otro mundo pero nunca había visto a nadie regatear y “gambetear” como ese tal Garrincha.
Y si mi padre entra en la conversación, no puede dejar de hablar del gran Amancio Amaro, extremo portentoso de la generación del Real Madrid de los “Ye-yés”, apodado “El Brujo” por sus regates increíbles en banda y su rapidez. Sin salir del equipo blanco, no podemos pasar por alto al mito, Juan Gómez “Juanito”. Extremo rápido y veloz, de una fuerza y coraje sin igual que a día de hoy aún se recuerda en el estadio Santiago Bernabéu cuando el reloj marca el minuto 7 de partido, su mítico dorsal. Aunque si viajamos al n0rte, sin duda hay que hablar del veloz Txtextu Rojo, que dejaba boquiabierta a la afición de Bilbao en “La Catedral” con su descaro para encarar a los defensas y sus medidos centros al area. Y es que la historia de extremos clásicos vascos no acaba aquí, porque no muy lejos de Vizcaya, en Guipúzcoa concretamente, vivía el gran Roberto López Ufarte, un menudo y habilidoso extremo izquierdo que fue santo y seña de aquella mítica Real Sociedad que consiguió dos títulos consecutivos de Liga a principios de los ochenta y que fue ídolo de masas para todos los que acudían cada domingo a Atocha para ver al equipo “txuriurdín”. Gracias al trabajo y a la huella que dejaron estos dos tremendos extremos vascos, surgieron otros dos que siguieron sus pasos a no mucho tardar. El primero fue “Txiki” Beriguistáin, extremo izquierdo que irrumpió con fuerza para sustituir a López Ufarte en la Real Sociedad. Y el segundo fue Jon Andoni Goikoetxea, rápido y versátil extremo derecho navarro que despuntó en C.A. Osasuna y en la Real Sociedad posteriormente. La calidad de estos dos extremos no pasó inadvertida para el mundo y rápidamente el FC Barcelona de Johan Cruyff se hizo con ellos, siendo protagonistas esenciales de los títulos conseguidos por el cuadro catalán a principio de los noventa.
Cabe resaltar, pero, que si hablamos de extremos puros, los dos que jugaban en el Real Madrid de la “Quinta del Buitre” tampoco estaban carentes de calidad. Rafael Gordillo, mítico extremo izquierdo sevillano, de la cantera del Real BetisBalompié fichado por el cuadro blanco a mediados de los ochenta. Pero sobretodo Jose Miguel González “Míchel”, fino estilista canterano del conjunto blanco que junto a jugadores de la talla de Manuel Sanchís, Rafael Martín Vázquez o el mítico Emilio Butragueño, marcaron una época en la historia del club.
Como apreciación, cabría destacar, además de la vistosidad que regalaba este fútbol al espectador/a, como también aumentaba la velocidad del juego, la intensidad del mismo y hasta las pulsaciones de los jugadores y aficiones que disfrutaban de el. Pero no contentos con esto, el fútbol con bandas abiertas deparaba también unos duelos entre extremos y laterales memorables e históricos hoy en día.
Y es en ese preciso instante, en el que yo puedo entrar de verdad en la conversación y me pongo a recordar aquellas “batallas” futbolísticas increíbles entre el portugués Luis Figo y el posiblemente mejor lateral izquierdo de todos los tiempos, el brasileño Roberto Carlos. Cuando jugaban en el FC Barcelona y el Real Madrid respectivamente. O del propio Figo con el magnífico lateral del País Vasco Francés Bixente Lizarazu, cuando el portugués militaba ya en las filas blancas y el francés lo hacía con el temible Bayern de Munich. O los duelos entre el veloz extremo izquierdo holandés del Arsenal FC y FC Barcelona Mark Overmars y el lateral derecho del Manchester United Gary Neville, en los que siempre saltaban chispas. Y no se quedan atrás los duelos entre el maravilloso extremo izquierdo del Valencia CF, Vicente Rodríguez, y el lateral derecho del Real Madrid Michel Salgado, donde siempre había una intensidad brutal.
No obstante, la mayoría de extremos de todo el mundo actuales, han tenido que adaptarse a los nuevos tiempos y modificar su fútbol y su posición en el campo para complacer a sus técnicos y en “beneficio” del equipo. Aunque no está tan claro, que esto haya beneficiado al espectador/a y sobretodo al fútbol en general. Es cierto que se combina mucho más y que los extremos a banda cambiada pueden salir y tener más ocasiones para disparar a puerta desde una mejor posición. Pero no es menos cierto que las defensas también evolucionan y trabajan estas variantes. Por lo que al final tenemos muchas veces, acumulación de jugadores de tres cuartos de campo hacia delante, sobretodo al borde del área grande. El juego se ralentiza, los jugadores deben ser muy combinativos para que las jugadas no se diluyan y las bandas muchas veces quedan desocupadas, o se ocupan ocasionalmente por delanteros o centrocampistas que caen a ellas. Existe la posibilidad también de dejarla libre para la subida de laterales rápidos, que por otra parte, no tienen en la mayoría de casos, la clase ni la técnica de los extremos y jugadores de banda clásicos.
Por lo tanto, cuando hablamos de “evolución” en el fútbol, muchas veces, creo que el término no es correcto. Porque sí que es cierto que se dan cambios en este deporte y que todo avanza muy deprisa, como la vida de cualquier persona actualmente, sobretodo en los países occidentales. Pero no es menos cierto que en muchos aspectos este deporte está involucionando y dando pasitos atrás más que adelante. Habría mucho que escribir sobre todos estos cambios en el fútbol actual, aunque algunos de ellos han sido comentados ya al principio de este artículo. Quizá toda esta información nos daría para elaborar unos cuantos artículos más con total seguridad, pero ciñéndonos al tema que nos ocupa, creo que es justo afirmar que el fútbol actual ha perseguido y eliminado (o al menos ha reconvertido) de los terrenos de juego a la mayoría de extremos puros que había. Jugadores con descaro, técnica, clase y calidad que no tenían miedo a jugársela. No temían coger la responsabilidad de encarar a sus rivales, se echaban el equipo a las espaldas y firmaban jugadas que acaban con centros medidos que se traducían en goles y campeonatos importantes para el equipo en muchas ocasiones. Pero sobretodo, jugadores que hacían levantarse a los aficionados de sus asientos en los estadios y que hacían vibrar y alzarse repentinamente a los más mayores de sus sillones en casa. Malabaristas y finos bordadores, que hilaban e hilvanaban jugadas fantásticas en espacios reducidos frente a contrincantes que solo tenían por objetivo destruir su fútbol. Jugadores que hacían que un servidor disfrutara cada semana con este deporte como un niño pequeño con un juguete nuevo. Por eso para acabar solo me gustaría lanzar una pregunta al aire: ¿Por qué el fútbol no quería seguir disfrutando con los extremos puros?
Ahora que estamos en pleno periodo de fichajes y los clubs empiezan a buscar nuevos jugadores y los “general managers” empiezan a analizar jugadores, a negociar con los clubs y a recibir ofrecimientos de representantes de jugadores. En esta época un nombre destaca muy por encima del resto, y no es otro que el del afamado portugués Jorge Paulo Agostinho Mendes, más conocido como Jorge Mendes.
Jorge Mendes fue un futbolista sin mucho éxito, ya que su carrera acabó con apenas 20 años después de que ningún club quisiera contar con sus servicios. Entonces empezó su vida en los negocios con una pequeña cadena portuguesa de videoclubs y tiempo después gestionó también discotecas y centros nocturnos. Años mas tarde comenzó a involucrarse en la gestión deportiva y representación de jugadores. Su primer traspaso fue en 1996 con el portero portugués del Vitoria de Guimaraes Nuno que fue transferido al Deportivo de la Coruña de Augusto Cesar Lendoiro. Ese mismo año creó Gestifute.
Gestifute es una compañía de gestión de carreras de deportistas profesionales. Fue fundada en 1996 y, en la actualidad, cuenta con oficinas en Oporto y Lisboa (Portugal). Está dirigida por el representante de la FIFA Jorge Mendes, quien representa a varios de los directores técnicos y futbolistas más importantes del mundo, ofreciéndoles servicios profesionales meticulosos y de excelencia.
El descubrimiento y la promoción de jóvenes talentos es también uno de los objetivos principales de la compañía, la cual ofrece a éstos una cuidadosa planificación de la carrera en una atmósfera familiar. Este ambiente de trabajo positivo es posible gracias a la estructura del equipo de Gestifute que incluye cerca de 20 profesionales con amplia experiencia y plena dedicación. Este enfoque es, ciertamente, el factor principal que influye en el éxito de Gestifute, que ha estado detrás de algunas de las transferencias más importantes del fútbol mundial.
Además, a través de PolarisSports, Gestifute es el gerente comercial de derechos de imagen de los deportistas profesionales. También ofrece soluciones de comercialización y publicidad, que incluyen la organización de eventos especiales que tienen como propósito asociar a los jugadores y a los técnicos con marcas internacionales prestigiosas y, a la vez, satisfacer las necesidades de los comercializadores de marcas.
En 2002 logro su primer gran traspaso con la venta de Hugo Viana del Sporting de Lisboa al Newcastle ingles por unos 12 millones de €, y a partir de esa fecha fue un no parar de contactos con las mayores dirigentes del fútbol europeo, sobretodo en España e Inglaterra.
Amigo de Sandro Rosell por su vinculo con Nike, donde el ahora presidente del Barça representaba la marca en el fútbol portugués y brasileño, pudo hacer varios negocios cuando este entró en el Fútbol Club Barcelona con la directiva de Joan Laporta. Ayudó a la directiva en el tema Ronaldinho y “colocó” en el Barça primero a Quaresma y Rafael Marquez y mas tarde a Deco, donde con estos tres jugadores Mendes movió unos 35 millones de €. En ese tiempo, no contento con esto, intentó colocar en el club catalán a mas representados suyos como a Cristiano Ronaldo cuando jugaba en el Sporting de Portugal, a Andrade que lo hacía en el Deportivo de la Coruña, Tiago que militaba en Benfica y así hasta un sinfín de jugadores. Y es que Mendes cuando hace negocios con un club siempre ofrece los servicios de muchos de sus representados al mismo.
Más tarde, con la empresa brasileña de Sandro Rosell hicieron un partido amistoso en el nuevo estadio de Wembley entre la selección de Brasil y la de Portugal, ambas selecciones patrocinadas por la empresa norteamericana Nike donde trabajaba Rosell y colaboraba Mendes.
El jugador bandera de Gestifute y Mendes es nada mas y nada menos que Cristiano Ronaldo, el jugador mas caro de la historia del fútbol con el traspaso del Manchester United al Real Madrid por 96 millones de €. Mendes lo traspasó primero del Sporting de Lisboa al Manchester United de Alex Ferguson por 18 millones de € en 2003 e hizo que Ronaldo cobrara 40 veces mas de lo que percibía en club portugués. Posteriormente consiguió 3 mejoras de contrato en 5 años en el United. Como antes explicábamos Mendes cuando hace negocios en un club intenta colocar mas representados en el mismo y el United incorporó mas tarde a Nani del Sporting de Portugal por 25 millones de €; a Anderson del Oporto por 31,5 millones de €, y años mas tarde a Bebe por cerca de 10 millones de €.
Un club donde Mendes ha podido colocar a varios representados ha sido en el equipo del todopoderoso Roman Abramovic, donde Mendes veia en la figura del magnate ruso un cliente perfecto. Al Chelsea fueron traspasados o cedidos “jugadores Gestifute” como Ricardo Carvalho, Paulo Ferreira, Maniche, Bosingwa, Hilario, Deco, Tiago, Quaresma… que movieron entre todos una cifra cercana a los 110 millones de €. Si hablamos de banquillos, también colocó de entrenador a Luiz Felipe Scolari al que anteriormente ya había colocado al frente de la selección portuguesa y al prestigioso entrenador portugués Jose Mourinho, al que Mendes ha hecho ser 3 veces el entrenador mejor pagado del mundo, tanto en el Chelsea, Inter de Milan y ahora el Real Madrid.
Otro ejemplo donde Mendes ha introducido a muchos muchos de sus representados es el Atletico de Madrid. En la institución del Manzanares han llegado jugadores como Falcao (llegaba con Ruben Micael que fue cedido al Zaragoza), Pizzi, Simao, Silvio, Tiago, Diego Costa y ha colaborado además para que llegara Diego, Miranda y Arda Turan.
En el Besiktas de Estambul tiene a Quaresma, Simao, Hugo Almeida, Manuel Fernandes, Bebe, Sidnei (nuevo jugador del Zaragoza) y Julio Alves. Y aunque el Chelsea es los clubs que más jugadores de Gestifute ha tenido en sus filas, el otro gran ejemplo en la actualidad es el Real Madrid, que cuenta en su plantilla con Cristiano Ronaldo, Pepe, Di Maria, Coentrao, ademas de Jose Mourinho. Marcelo puede ser el siguiente en incorporarse a la cartera de Mendes.
Los mayores traspasos de Jorge Mendes hasta el momento son:
Cristiano Ronaldo (Mancheser United – Real Madrid) 96 millones de €.
Radamel Falcao (Oporto – Atletico de Madrid) 45 millones de €.
Anderson (Oporto – Manchester United) 31,5 millones de €.
Pepe (Oporto – Real Madrid) 30 millones de €.
Danny (Dynamo de Moscu – Zenit) 30 millones de €.
Ricardo Carvalho (Oporto-Chelsea) 30 millones de €
Coentrao (Benfica -Real Madrid) 30 millones de €.
Quaresma (Oporto- Inter de Milan) 27,7 millones de €.
Di Maria (Benfica – Real Madrid) 26 millones de €.
Nani (Sporting de Lisboa – Manchester United) 25 millones de €.
En el año 2008 Gestifute y la empresa CAA formaron una sociedad global para representar a los jugadores y entrenadores más importantes del mundo. Han trabajado hasta ahora para crear oportunidades en todo el mundo a clientes actuales y futuros en las áreas de patrocinio, conferencias contratadas, concesión de licencias y comercialización, publicaciones, cine, televisión, videojuegos e Internet.
Gestifute es la empresa de representación con una mayor cotización de su cartera de representados, 83 jugadores en su haber y una cotización de 563 millones de €. Las 5 mayores agencias de representación son:
Gestifute (Portugal) 83 jugadores, 563 millones de €
Stellar Football (Inglaterra) 209 jugadores, 247 millones de €
Base Soccer Agency (Inglaterra) 114 jugadores, 239 millones de €
Bahía internacional (España) 68 jugadores, 223 millones de €, uno de los socios es Jose Martin Otin mas conocido como Petón.
Europe Sports Group (Brasil) 264 jugadores, 220 millones de €
El presidente del Oporto lleva 30 años presidiendo el club portugués y desde su llegada se han ganado muchísimos títulos, pero también ha sabido económicamente engrosar las arcas del club. Intentaremos analizar como ha gestionado al Oporto tanto deportiva como económicamente.
Jorge Nuno Pinto Da Costa fue elegido en el año 1982 como Presidente del FC Porto, donde empezaría una época llena de éxitos. Ejemplo claro es que la modalidad de hockey patines ganaría ese mismo año la Recopa de Europa, primer titulo desde la implantación de la sección en el año 1955, empezando un periodo de oro hasta nuestros días.
Pero centrémonos en el futbol, y es que a los dos años de proclamarse presidente, el FC Porto llegó a su primer final de Copa de Europa contra la Juventus, con quien perdería el título europeo. Tres años mas tarde, en 1987, ganaría la Copa de Europa esta vez sí, con Paulo Futre como gran estrella. Ese mismo año ganó también la Supercopa de Europa y la Copa Intercontinental, esta última desaciéndose de Peñarol de Montevideo en una gran final (2-1).
Paulo Futre fue su primera gran venta. Pinto da Costa hizo pagar a Jesús Gil 415 millones de las antiguas pesetas, cifra record de traspaso en aquella época tanto en el Atlético de Madrid como en el futbol portugués.
En los años noventa el Oporto logró ganar ocho campeonatos de liga, cinco de ellos consecutivos y ya en el siglo XXI, ganó en 2003 la Copa de la UEFA y al año siguiente la UEFA Champions League con José Mourinho en el banquillo blanquiazul. Víctor Fernández ganaría ese mismo año la segunda Copa Intercontintal, cosechando así uno de los periodos más importantes de toda la historia del club portugués.
Siguiendo en el plano deportivo, ha ganado títulos sabiendo renovar plantillas triunfadoras, vendiendo sus estrellas y sustituyéndolas por jugadores semi-desconocidos o sin ser grandes nombres europeos, que han triunfado en el Porto, se han hecho estrellas y se han vendido a precio de estrellas también.
Empezando por el ya comentado Paulo Futre, siguió Mario Jardel al que vendió al Galatasaray turco por 16 millones de €. O el portugés Sergio Conceiçao, que se fue al Lazio italiano a cambio de 10 millones de euros.
En el equipo de Mourinho que gana UEFA y Champions, Pinto da Costa hace muchísima caja. Y es que sustituye esos nombres de futbolistas conocidos con jugadores con los que vuelve hacer caja. Un ejemplo claro es Deco.
El jugador brasileño es transferido al Barcelona por 20 millones de € y recibe además a Ricardo Quaresma el cual vendería años más tarde al Inter de Milan por 27, 7millones. Montante de la operación total: 47, 7 millones €, además de disfrutar de lo mejor de ambos jugadores, que han dado títulos y buen juego al club.
Y seguimos por el central de moda en ese momento Ricardo Carvalho, que cambió Oporto por Londres a cambio de los 30 millones de Abramovich. Su sustituto fue Pepe que se fue al Real Madrid a cambio de otros 30millones, que a su vez fue sustituido por un Bruno Alves que militaba en Grecia y que fue transferido el verano pasado al Zenit ruso por 22 millones de €. Esta “Operación central” le ha generado unos ingresos de 82 millones de € al Porto.
El defensa lateral Paulo Ferreira también fue transferido al Chelsea a cambio de 20 millones, el centrocampista Maniche se fue a Rusia a cambio de 16 millones. Otro caso curioso es el del delantero Helder Postiga que tras una buena temporada en el Porto se marchó al Tottenham por 15 millones de € y tras una irregular temporada volvió al club de Pinto da Costa por 7 millones. Un negocio redondo, sin duda.
La clave de todo esto no está solo en saber vender, que es muy importante, también influye mucho uno de sus hombres de confianza que es Antero Henrique. Pero lo primordial para Pinto da Costa es saber comprar y qué comprar. Se vende al ídolo Quaresma y su sustituto lo traen de Japón. ¿Quién se va a Japón a fichar a un brasileño perdido allí al que llaman Hulk? Ahora Pinto da Costa se frota las manos con el rendimiento de este crack y con las ofertas que le llueven de Europa entera.
La lista sigue con la venta de Luis Fabiano al Sevilla, al que sustituye por Lisandro López y finalmente vende hace tres temporadas al Lyon por 27 millones de euros.
Se vendió a Deco, llegó Diego y se fue traspasado al Werder Bremen. Su sustituo Lucho Gonzalez, gran rendimiento en Do Dragao y traspasado al Marsella por casi 20 millones de euros.
El ultimo gran negocio del presidente oportista ha sido el del delantero colchonero y gran goleador Radamel Falcao que llegó al equipo portugués de River Plate por 5,5 millones de € y lo vendieron al Atlético de Madrid (por las urgencias de la venta del ídolo Kun Agüero) donde Pinto da Costa fue hábil. Finalmente vendió por 47,5 millones de euros al máximo realizador de la Europa League de esa temporada y entró en el pack Ruben Micael al club colchonero, aunque este último fue cedido al Real Zaragoza una temporada.
Otro gran gestionador de un club europeo es el famoso presidente del Olympique de Lyon, Jean Michel Aulas, famoso también por gestionar bien su club deportivamente y también económicamente. En el verano de 2009/2010 el señor Pinto da Costa vende a Lisandro López y Cissokho al club de Lyon, haciendo pagar a Aulas cerca de 45 millones de € por estos dos jugadores. En esa operación quedó claro que Pinto da Costa es único.
Ha realizado el traspaso más caro de un técnico en la historia del fútbol, donde Roman Abramovic desembolsó la cantidad de 15 millones de euros para conseguir los servicios del exitoso entrenador en esa temporada 2010/2011 André Villas Boas. A día de hoy todos sabemos como ha acabado la era del joven técnico portugués en el Chelsea.
Muchas personas menosprecian el futbol portugués e incluso toman al Oporto como un club menor, pero por ejemplo Pinto da Costa en el Oporto ha ganado las mismas Copas de Europa que Sir Alex Ferguson en el Manchester United o que la Juventus en toda su historia, por citar algunos. No solo ha cosechado éxitos en el futbol sino que también ha sido campeón de casi todo con las otras secciones deportivas que tiene el club. En sus estadísticas puede observarse el enorme palmarés de Pinto da Costa en el club y espero que muchos clubes europeos aprendan de cómo gestionar grandes clubes. Una conclusión rocambolesca que podría sacarse de este presidente y su club es que: no hay que fichar a jugadores del Oporto sino fichar al jugador que va a sustituirlo. Pero para eso hay que serJorge Nuno Pinto Da Costa.
PALMARÉS DEL PORTO CON PINTO DA COSTA COMO PRESIDENTE:
- 2 Ligas de Campeones (1987 y 2004)
- 1 Supercopa de Europa (1987)
- 2 Copas de la UEFA (2003/2011)
- 2 Copas Intercontinentales (1987 y 2004)
- 19 Campeonatos Nacionales (cinco de ellos consecutivos desde 1994 hasta 1999, lo que constituye un hito sin precedentes en el fútbol portugués)