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Los piratas que abordaron un país y conquistaron un continente

La abolición del apartheid en Sudáfrica no solo produjo consecuencias positivas en el plano social, político y económico, sino también en lo deportivo. Entre 1993 y 1994 todos los organismos deportivos internacionales que habían suspendido a las federaciones sudafricanas de los distintos deportes que se practicaban en el país, levantaron su veto y Sudáfrica volvió por fin a ver la luz al final del túnel, tras muchos años en la oscuridad y el ostracismo.

Mandela nueva bandera 1994

Las cosas no pudieron empezar mejor en lo deportivo para el país. Sudáfrica fue designada para albergar la Copa del Mundo de Rugby de 1995 y la jugada no pudo salir mejor. Nelson Mandela, presidente electo del país en aquel entonces, aprovechó dicha competición para proyectar su idea de nuevo país al mundo y sobre todo para intentar unir a las distintas etnias de la población sudafricana en harmonía. Y como seguramente todos/as los amantes del deporte conocerán, todo salió a pedir de boca. Los Springboks (gacelas en inglés) lograron alzarse con el prestigioso trofeo y el rugby consiguió unir a todo un país por unos instantes. Para los no amantes o seguidores de este deporte, es de recomendación más que obligada, la película de Clint Eastwood “Invictus”, donde se narra maravillosamente este acontecimiento deportivo y social, pero donde sobre todo, se palpan las sensaciones de cómo se vivió en todo el país (con los problemas e impedimentos que también hubo).

Pero la gloria deportiva del país no acabaría aquí. En lo futbolístico, un equipo emergió de entre todos para conseguir lo inimaginable, convertirse en los reyes de África. Los Orlando Pirates lograron alzarse con la Liga de Campeones de la CAF a finales de ese mismo año (1995) y demostrar el potencial y la calidad de los atletas sudafricanos. Nombres como los de Mark Fish, Gavin Lane, Jerry Skhosana, John Moeti y Helman Mkhalele entre otros, resonaron tan fuerte como cualquier líder político o estrella del rock del momento. Convirtiéndose así en el primer equipo surafricano de la historia en conseguir tremendo logro, teniendo en cuenta todos los impedimentos económicos, políticos y sociales por los que había pasado el club y sus jugadores para llegar hasta ese momento.

Orlando Pirates vs ASEC Mimosas 1995

Un equipo fundado a finales de los años 30 y bautizado como Orlando Boys, debido a su ubicación en el barrio de Orlando en el histórico distrito de Soweto (Johannesburg) y que pronto cambiaría su nombre gracias a una curiosa circunstancia. En 1940 se estrenó en los cines de todo el mundo la película “The Sea Hawk, con el gran Errol Flynn a la cabeza del reparto. Aquel film de piratas y bucaneros tuvo tanto éxito, que el presidente del equipo vio un gran filón para atraer más seguidores al club y convertirlo además en una marca con mucho más tirón comercial y sobre todo publicitario en el futuro… y no se equivocó. Así nacieron “los bucaneros” o “los asaltantes del mar” de Sudáfrica, también llamados afectuosamente Amabhakaniya o Ezimnyama Ngenkani en lengua afrikáans. Así empezó a forjarse la leyenda de los Orlando Pirates.

El equipo fue una referencia futbolística en todo el país, a pesar los problemas raciales y políticos que padecieron. No les permitían participar en las ligas de fútbol del país, ni oficializarse como club, por ese motivo disputaban ligas menores y alternaban esos partidos con pequeñas giras por países vecinos. A finales de los 60’s, tras una gira por Suazilandia, una disputa entre los miembros del equipo por el reparto de las ganancias acabó en una escisión del club. Algunos jugadores, con el famoso Kaizer Moutang a la cabeza, se marcharon de los Pirates y formaron su propio club, los Kaizer X1, rebautizado posteriormente como Kaizer Chiefs (tomaron el nombre y el escudo de los Atlanta Chiefs de MLS americana, equipo donde jugó Kaizer Moutang). Nació entonces uno de los derbis más bonitos y emocionantes del mundo, que a día de hoy aún se disputa, el derbi de Soweto: “Pirates vs Chiefs”.

Derbi Soweto Pirates vs Chiefs

A partir de entonces y con el apartheid fuertemente implantado en todo el país, tanto los Orlando Pirates como los Kaizer Chiefs tuvieron que conformarse con jugar la Liga Negra de Fútbol, donde alternaron títulos y victorias durante los 70’s y 80’s. No fue hasta después de las primeras elecciones democráticas del país 1994, que se reestructuraron todas las federaciones deportivas del país, incluida la de fútbol y se pensó en unificar a todos los equipos en una solo Federación de Fútbol y bajo una sola competición. Así, con la ayuda de todos, nació la Premier Soccer League en 1996, que aún sigue vigente y en auge hoy en día. Y donde estos dos clubes han tenido y tienen un papel decisivo en “normalización” y la difusión del deporte como elemento de integración y convivencia.

Por tanto, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos, que la abolición del apartheid y la llegada de la democracia a Sudáfrica, fue más que beneficioso para el deporte en todo el país. Y es que, además de la Copa del Mundo de Rugby lograda por los Springboks en 1995 y la Liga de Campeones Africana conseguida por los Orlando Pirates el mismo año, en el plano futbolístico la cosa no iba a detenerse aquí. Unos meses después, el país surafricano había sido designado también para albergar la Copa de África de Naciones (1996). Y el resultado no pudo ser mejor, los Bafana Bafana (muchachos en lengua afrikáans) consiguieron hacerse con el título derrotando a Túnez en la final por 2-0 y llevando el delirio a las calles de Johannesburgo y a las de todo el país. Un resultado increíble teniendo en cuenta que era la primera participación de la selección de Sudáfrica en la competición, tras el veto impuesto por la FIFA y la CAF a causa del ya comentado apartheid.

No contentos con todo esto, la selección de Sudáfrica siguió creciendo y conseguiría volver a la final de la Copa de África dos años más tarde (1998) en Burkina Faso, no obstante, sucumbirían en dicha final ante Egipto por 2-0. Pero el trabajo estaba hecho y ese mismo año 1998, los Bafana Bafana lograrían lo impensable unos pocos años atrás, clasificarse para su primer Mundial de Fútbol que se disputaría en Francia. Los surafricanos no conseguirían pasar de la fase de grupos, pero el nombre de Sudáfrica estaba ya en lo más alto del fútbol mundial. Una lucha increíble que había durado muchos años, quizá demasiados, y en lo deportivo empezaba a ver la luz y la gloria al final del túnel.

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La historia empezó a forjarse con los Spingboks aquel verano de 1995, siguió con los Orlando Pirates en navidades de ese mismo año y explotó con los Bafana Bafana desde 1996 a 1998. Sudáfrica debía reconstruirse y sobre todo volver a unirse como pueblo, derrocando clanes, etnias y razas. Y eso les llevaría mucho tiempo y trabajo, pero el deporte y sobre todo el fútbol empezó a destruir estas barreras sociales y consiguió sacarle una sonrisa a un país deprimido y enfrentado entre el. El camino aún es largo y tortuoso, pero los Orlando Pirates pusieron la primera piedra y demostraron a todo el mundo que si se trabaja unido y con un objetivo claro, cualquier cosa es posible en este mundo, por muy complicada que esta sea. Tras The Sea Hawk e Invictus, quizá toque ahora alguna buena película que refleje la historia del fútbol surafricano desde el lamentable apartheid hasta nuestros días. Sin duda se lo han ganado.

Manel Torrejón Perea (@manelcandeu)

Jade Boho: la ambición mundialista de una “Nzalang Girl”

Julio de 2004, Lisboa (Portugal). Angelos Charisteas remata a gol un córner lanzado por su compañero Angelos Basinas anotando así el gol que le daría la Eurocopa a la selección griega aquel año ante la anfitriona y máxima favorita Portugal. Dejando a los más de 62000 aficionados que abarrotaban el Estádio da Luz, totalmente sin palabras.

Agosto de 2004, Vantaa (Finlandia). Jade Boho con una espléndida vaselina anota el primer gol para España de la final de la Eurocopa Femenina Sub19, después de un gran pase de su compañera y capitana Iraia Iturregi, ante la todopoderosa Alemania. La hazaña la culminaría la propia Iraia, estableciendo el definitivo 2-1 en el marcador y dando el título a las españolas, ante la mirada atónita de los más de 2600 espectadores que poblaban el Pohjola Stadion.

Y es que cuando todos los ojos estaban puestos en el análisis de la competición masculina europea senior, una joven delantera hispano-guineana empezaba a fraguarse su futuro en el mundo del fútbol. La vallisoletana Jade Boho Sayo, aún tenía mucho que decir y que vivir en su vida y nunca hubiera imaginado lo que el destino le tenía preparado.

Esta joven jugadora empezó a despuntar “profesionalmente” en el AD Torrejón CF, uno de los equipos míticos y fundadores de la Superliga Femenina Española. En este equipo, Jade pudo crecer como jugadora y tuvo la oportunidad de disputar el Europeo Sub19 con España, en el que consiguió la victoria final, como ya comentamos. Y posteriormente el Mundial Sub20 de Tailandia, donde no pasaron de la fase grupos, pero donde Jade realizó una gran actuación, además de dos goles.

Su progresión era evidente y no pasó desapercibida para los grandes equipos de la categoría. Y después de cuatro temporadas en el equipo de Torrejón de Ardoz, la pucelana fichó por el Rayo Vallecano de Madrid. Este equipo tenía grandes objetivos y pronto lo demostró en el terreno de juego, un subcampeonato de liga en su primera temporada y tres títulos consecutivos de Superliga en las siguientes, unido a una Copa de la Reina en 2008.

Jade Boho era una jugadora importante en el equipo. Sus goles fueron determinantes en la consecución de los títulos del cuadro rayista, pero sobretodo se valoraba mucho más su entrega y su lucha en cada partido. Y aunque a nivel de club todo le iba genial, no se puede decir lo mismo si hablamos de selecciones nacionales. Después de aquel idílico 2004, Jade no había vuelto a ser convocada para jugar con España. La fuerte competencia en la delantera de “La Roja”, cerraban las puertas a la joven atacante pucelana. Jugadoras como la leyenda española Laura del Río, Vero Boquete (compañera y campeona también del aquel Europeo Sub19 con España), su compañera en el Rayo Sonia Bermúdez o la goleadora Adriana Martín, imposibilitaban que Jade pudiera demostrar su valía con la selección absoluta.

Debido a esto, una idea iba cobrando cada vez más fuerza en la cabeza de la delantera vallisoletana. Su ascendencia ecuatoguineana le daba la posibilidad de poder jugar también con la selección nacional de Guinea Ecuatorial, si las dos partes estaban de acuerdo. La Federación de Fútbol de Guinea Ecuatorial (FEGUIFUT) había empezado, además, en 2005, un ambicioso plan para elevar el nivel de sus selecciones. Sobre todo a través de la nacionalización de jugadores de fuera del país que tuvieran algún vínculo familiar o profesional con el país africano, en especial jugadores brasileños y de países africanos.

Si bien el plan no funcionó demasiado bien en el combinado nacional masculino, en el femenino en cambio, el resultado fue otro bien distinto. Las “Nzalang (mote con el cual se conoce a la selección de Guinea Ecuatorial y cuyo significado es “Rayo” en fang, lengua africana autóctona de algunos países del centro de África) Girls” consiguieron en 2008 su primera Copa de África Femenina (de la cual eran país anfitrión), destronando además a la única selección que las había ganado todas hasta el momento (7), Nigeria. Derrotándolas en semifinales por 1-0 y posteriormente terminando el trabajo en la gran final, frente a Sudáfrica, venciendo 2-1. El país estaba enloquecido y las jugadoras del equipo nacional se convirtieron en heroínas para todos sus habitantes. Y el gobierno del dictador Teodoro Obiang por otro lado, consiguió lo que buscaba. Que la gente se olvidara un poco de la miseria, su falta de libertades y derechos personales y se entretuviera con el fútbol como medio sedante y de distracción. “Pan y Circo” que decían en la Roma Clásica, pues eso.

Pero volviendo al tema, Jade Boho no lo podía tener mejor para jugar con una selección nacional, que entrar dentro del combinado ecuatoguineano. Y así fue, Jade fue seleccionada en 2010 para jugar su primer partido con las “Nzalang Girls” y ese mismo se proclamó subcampeona de África en Sudáfrica, al conseguir llegar a la final del torneo de nuevo, pero sucumbir ante las “Super Falconsnigerianas por 4-2. De todas formas, las ecuatoguineanas no solo se llevaron el subcampeonato, sinó también el billete para disputar su primer Mundial Femenino de Fútbol, en 2011. Jade realizó un gran torneo, consiguiendo 3 goles, algunos de ellos importantes, como el día de la final.

Pero por desgracia, todo no iba ser un camino de rosas para Jade Boho. Antes de la disputa del Mundial Femenino, la FIFA revisó que todos los documentos de las jugadoras estuvieran en regla y encontraron una anomalía en los de la jugadora vallisoletana. Al haber disputado partidos oficiales con la selección española en categorías inferiores, necesitaban una carta de Jade renunciando a disputar más partidos con España, firmada además por la FEF (Federación Española de Fútbol). Jade y la FEF cumplieron su parte y realizaron los trámites, que fueron enviados a la Federación Ecuatoguineana de Fútbol (FEGUIFUT). Esta última no tramitó estos documentos correctamente, con la cual cosa, la FIFA no les dio validez y sancionaron a la selección femenina de Guinea Ecuatorial y a Jade Boho en particular con dos meses de inhabilitación, como consecuencia y por desgracia para todos/as, se perdería el tan ansiado Mundial Femenino de 2011. Como la propia Jade relata en una entrevista digital al “Diario AS”: “La verdad es que lo pasé realmente mal pensando que yo debía estar jugando y no podía por la sanción. Lloré mucho. Fue el disgusto de mi vida. Estar ahí, en un Mundial, y, por un fallo de otros, no poder jugarlo, fue terrible. Fue mi peor pesadilla.” Finalmente, Guinea Ecuatorial no pasó de la fase de grupos al no poder conseguir ni un solo punto frente a selecciones del nivel de Brasil, Australia o Noruega.

Fue muy duro, no obstante Jade Boho siguió luchando por seguir adelante y olvidar rápido lo ocurrido. Se centró en su club (el Rayo Vallecano) y decidió que no volvería a jugar más con la selección de Guinea Ecuatorial. Aunque finalmente, en 2012, reconsideró su decisión y volvió a enfundarse la casaca roja de las “Nzalang Girls”, ayudando a su selección de nuevo a conseguir la segunda Copa de África de su historia. De nuevo como país anfitrión (junto a Gabón), arrasando durante toda la competición y rubricando una final memorable frente a Sudáfrica, a la que vencieron por 4-0 en Malabo (la capital de Guinea Ecuatorial), ante más de 20000 personas que las vitoreaban y animaban sin parar.

De esta forma, Jade volvió a sentirse importante y consiguió sacarse la espinita del Mundial de 2011 en el que no pudo participar. Tanto es así, que a principios de esta temporada además, Jade ha cambiado de club en Madrid. El Atlético de Madrid la quería y la hispano-guineana decidió que su gran etapa de 6 años en Vallekas había finalizado y quiso abrir otra nueva e ilusionante. Está contenta, ha empezado la temporada con muchas ganas, ambición y hambre de títulos.

En su cabeza, tiene grabado a fuego la Copa de África de 2014 en Namibia como antesala a su gran sueño como futbolista, el Mundial de 2015 en Canadá. Ella sabe que no va a ser sencillo, pero después de pasar una vida deportiva ajetreada, con momentos inolvidables por un lado. Y duros reveses complicados de superar por el otro, solo espera que esta vez el destino no le sea esquivo.

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Yo, por mi parte, solo espero que pueda cumplir su tan ansiado sueño, porque la gente que trabaja duro, día a día, se supera a sí misma y a las adversidades que le van llegando, merece tener la oportunidad de disfrutar de las mieles del Olimpo de este deporte. Por ese motivo, espero poder disfrutar del juego de Jade Boho durante mucho tiempo y verla luchar junto a las “Nzalang Girls” en el Mundial de 2015. Ya le ganó una vez a Alemania en una final vestida de rojo. ¿Por qué no una segunda vez? El fútbol femenino crece a marchas forzadas y Jade Boho ha ayudado (y lo sigue haciendo) a que este deporte sea cada vez más atractivo e interesante para todas las espectadoras/es. !Suerte y fuerza Jade¡

Manel Torrejón Perea (@manelcandeu)

Sarre: la estrella fugaz a la que Francia y Alemania no dejaron brillar

El escritor alemán Thomas Mann decía que: “La guerra es la salida cobarde a los problemas de la paz.” Seguramente tenía razón.  Una guerra le cambia la vida a una persona, sobretodo cuando los intereses que se defienden, simulan ser los del colectivo, pero al final son solo los de unos pocos.

Eso precisamente han debido pensar toda la vida los habitantes del Sarre (Saarland), un pequeño territorio situado en la frontera entre Alemania, Francia y Luxemburgo. Seguramente debido a esta situación tan estratégica en el mapa europeo, las vidas de sus habitantes se han visto afectadas durante siglos por los cambios políticos, militares y económicos impuestos por los “conquistadores” que han ido pasando por estas hermosas tierras.

Y es que este territorio rebosa de historia y de personas ilustres que han ido cambiando su rumbo: La Galia, Asterix y Obelix, las Dinastías Merovingia y Carolingia, el Imperio Germánico, Luis XIII, el Cardenal Richelieu, D’Artagnan y los mosqueteros, “El Rey Sol” (Luis XIV), la Dinastía Borbónica y hasta la Revolución Francesa  incidió en estas tierras. Pero la historia no acaba aquí: Napoleón Bonaparte, Prusia, La I Guerra Mundial, la Sociedad de Naciones, Adolf Hitler, los nazis, la II Guerra Mundial, etc.

Más de diez veces pasó esta tierra de manos francesas a manos alemanas a lo largo de su historia, normal que en 1947, hartos de tanto cambio y viendo que no había acuerdos para el futuro del territorio, los propios políticos y habitantes del Sarre (Saarland) decidieran crear una constitución propia y erigirse como estado soberano, bajo el manto de la Sociedad de Naciones.  De esta forma nació el “Protectorado del Sarre”.

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Y si lo político, económico y social andaba convulso, el deporte y particularmente el fútbol, no podía ser menos. Desde principios de siglo (XX), el principal y más conocido equipo de fútbol del Sarre (equipo de la capital), el FC Saarbrücken (FV Sarrebruck hasta 1945), era un integrante más del campeonato germano. El problema vino después de la II Guerra Mundial, cuando Francia se hizo de nuevo con el gobierno del Sarre. El FC Saarbrücken, fue invitado a disputar la Ligue 2 de Francia en 1948, pero solo como mero espectador. Es decir, sus puntos no se contabilizarían, al igual que su posición final en la tabla. El problema no hubiera sido tal, si el FC Saarbrücken no se hubiera paseado durante toda la temporada por la liga, cosechando victorias y humillando a los demás equipos. Finalmente el Lens fue dado como vencedor (empatado a puntos con el Girondins de Burdeos), aún acabando la competición 6 puntos por debajo del equipo del Sarre. Posteriormente, el FC Saarbrücken envió una queja formal a la FFF (Federación Francesa de Fútbol) pero esta no fue escuchada. Estos bochornosos incidentes hicieron que el hasta entonces Presidente de FFF (y de la FIFA), el famoso Jules Rimet, abandonara su cargo.

FC Saarbrücken 8 - Le Mans 0

FC Saarbrücken 8 – Le Mans 0

Saarland Pokal 1950

Saarland Pokal 1950

La disputa entre Francia y Alemania (de nuevo) por anexionarse este pequeño territorio, supuso que ninguno de los equipos deportivos del Sarre pudiese disputar competición alguna ni en tierras francesas, ni en tierras alemanas. Por la cual cosa, cuando en 1947 nació el estado independiente del Sarre, aprovecharon la coyuntura para crear sus propias competiciones y que todos sus equipos pudiesen competir en ellas. Además, el grave incidente del FC Saarbrücken en en la Ligue 2 de Francia, hizo replantearse a las instituciones deportivas del Sarre, la posibilidad de crear una competición de fútbol autóctona para que sus equipos pudiesen competir libremente y sin trabas. De esta forma, en 1949 surgió un peculiar torneo, la Saarland Pokal o International Saarland Cup con equipos de distintas procedencias (algunas variopintas) como Austria, Chile, Dinamarca, Francia, Suecia, Suiza o Yugoslavia. Los partidos se jugaban casi en su totalidad en tierras sarrenas y al final se disputaba un playoff para dirimir al vencedor. En su primera edición la final la jugaría el equipo anfitrión del Sarre frente al Stade Rennais francés, acabando el partido en un abultado 4-0 favorable al FC Saarbrücken. La International Saarland Cup no duraría demasiado, ya que dos años después (1952), los clubs del Sarre volverían a formar parte de la Oberliga Alemana, finalizando así su variopinto intento de crear una competición propia.

Ese mismo año, se disputaron en Helsinki los XV Juegos Olímpicos de verano. Y como estado independiente reconocido, el Sarre pudo enviar su representación de deportistas a competir por su país. La delegación fue amplia (31 hombres y 5 mujeres) y aunque no se consiguieron medallas, sí consiguieron disputar finales en algunas modalidades deportivas (canoa o tiro deportivo). Un acontecimiento increíble y sorprendente en cualquier caso, de un mérito sin igual.

Y si volvemos al fútbol, la selección del Sarre pidió ser admitida en la FIFA, como miembro de pleno derecho (1950). Mientras era o no reconocida, disputó unos cuantos encuentros amistosos contra otras selecciones (algunas eran selecciones “B”) en los que obtuvo buenos resultados. Hay que decir que casi la totalidad de la selección estaba compuesta por el grueso del FC Saarbrücken, equipo más fuerte y potente de todo el país. Los jugadores locales más conocidos eran el portero Erwin Strempel; los defensas Theo Puff y Waldemar Philippi (jugador con más internacionalidades); los medios Gerhard Siedl y Herbert Binkert; o el gran delantero “tanque” y goleador Herbert Martin (máximo goleador de la selección). Algunos de ellos harían carrera más tarde en el campeonato alemán o francés con buenos resultados.

Finalmente, la selección sarrense consiguió ser reconocida por la UEFA y la FIFA en 1952 e incluso consiguió colarse en las eliminatorias previas de la Copa del Mundo de Suiza 1954, donde quedó encuadrada en un grupo junto a Noruega y una vieja conocida, la República Federal Alemana (RFA). Tras derrotar a domicilio a Noruega en Oslo (2-3), el morbo estaba servido cuando la selección sarrena se presentó en Stuttgart para disputar su partido frente a sus vecinos de la RFA. No hubo sorpresas y los alemanes derrotaron a la selección del Sarre 3-0, despejando todas las dudas. Finalmente, el Sarre quedaría segundo de grupo al empatar con Noruega en casa y volver a perder frente a RFA también en Saarbrücken. Si soñamos y divagamos un poco, nos gustaría saber qué hubiera pasado si la selección del Sarre hubiera vencido en esas eliminatorias previas a la RFA. Sobre todo porque la RFA consiguió llegar a la final de aquel Mundial (1954) y derrotar a una de las mejores selecciones que se vieron nunca en una Copa del Mundo, la mítica Hungría de Czibor, Kocsis, Puskas y compañía. ¿Hubiera podido el Sarre llegar a aquella final? ¿Hubiera podido el Sarre ser campeón del Mundo? Nunca lo sabremos, pero hubiera sido algo increíble y espectacular, una de esas historias que solo el fútbol puede depararnos a veces. Ese si hubiera sido el auténtico “Milagro de Berna”.

Y si todo esto nos parecía poco, en 1956, una nueva competición europea se puso en marcha. La Copa de Europa daba sus primeros pasos y el FC Saarbrücken fue invitado a participar en ella. El equipo estaba integrado ya en la Oberliga alemana (ligas regionales por debajo de la Bundesliga). La idea es que hubiera un país representante de todos los que componían el continente europeo, por ello invitaron también al equipo más importante del Sarre. El sorteo deparó un emparejamiento más que interesante entre el FC Saarbrücken y el todopoderoso AC Milan, en el que había estrellas de la talla de L. Buffon, C. Maldini, G. Dal Monte, J. Schiaffino o el gran Valentino Vialli. El morbo fue más allá de lo imaginado, cuando al final del primer partido en Milán, el pequeño equipo del Sarre consiguió deshacerse del cuadro lomabardo por un increíble 3-4, con un gol final de Herbert Martin, rocoso y gran delantero sarrense. En la vuelta no pudo obrarse el milagro final, y aunque el Kieselhumes-Stadion de Saarbrücken estaba lleno hasta la bandera (más de 20.000 personas) y el equipo consiguió llegar hasta el minuto 75 con tablas en el marcador (1-1), finalmente el enorme poderío de la “squadra” italiana se impuso y el partido finalizó 1-4.

Fue, al igual que el partido entre el Sarre y la RFA, un encuentro con mucha historia. El AC Milan se vería más tarde las caras en semifinales contra el todopoderoso Real Madrid de Di Stefano, Gento, Rial y compañía contra el que acabaría sucumbiendo. Pero, ¿y si hubiera sido el FC Saarbrücken el que hubiera pasado aquella primera eliminatoria?, ¿podría haber llegado hasta semifinales? ¿Le hubiera plantado cara a aquel Real Madrid tan glorioso? ¿Hubiera podido llegar a ser campeón de Europa?

Seguramente, todo esto quedará siempre en los libros de historia, aunque en un rinconcito muy pequeño por desgracia. El enorme esfuerzo de los jugadores del FC Saarbrücken por demostrar su valía y por competir contra cualquiera no tuvo recompensa final, pero sí una recompensa moral enorme. La aventura sarrense acabaría en 1956, cuando el protectorado del Sarre se anexionó a la República Federal Alemana como un “Länder” más y sus deportistas compitieron a partir de entonces por los colores y el escudo de su nuevo país.

Las personas estamos en constante cambio, evolucionamos e intentamos adaptarnos a lo que va llegando a nuestras vidas, lo hayamos provocado nosotros a o no. Los/las sarrenses pasaron toda su historia cambiando constantemente sus vidas, tanto política, económica, social como deportivamente. Pero hubo un tiempo en el que decidieron que serían ellos los que tomarían el mando de sus vidas y consiguieron plantar su pequeña bandera en el mapa del mundo, aunque solo fueran unos pocos años.

Solo por historias como esta, vale pena engancharse a este deporte. Y como a mi me gusta soñar y me gusta que me sorprendan, sobretodo deportivamente hablando: !Yo soy y seré siempre del Sarre¡

Manel Torrejón Perea (@manelcandeu)