Archive for the ‘Geografía y cultura del fútbol’ Category

El cuento de hadas de los “unicornios” acabó en la guarida del “ogro”

Los campeonatos de Copa, indistintamente del país en el que se jueguen, son seguramente una de las competiciones más atractivas que pueden y han podido disfrutarse nunca. Por todos/as es sabido las innumerables sorpresas que se han dado en partidos que enfrentaban a equipos grandes contra otros más humildes, en esta competición.

Muchas de estas grandes gestas se han perdido en la memoria, simplemente porque algunos de estos equipos no consiguieron el trofeo final y se quedaron a las puertas, o quizá un par de rondas antes de la ansiada final. Pero hay que decir a favor de estos equipos de menor presupuesto, que sus gestas tuvieron y tienen un valor incalculable. Porque muchos hicieron vibrar a aficiones modestas que jamás se hubieran visto luchando por algún título, otros demostraron a los “entendidos/as” de este deporte que nada de lo que haya escrito sobre el papel, tiene importancia una vez que el balón echa a rodar. Otros simplemente disfrutaron de aquel sueño hasta que pudieron y se llevaron un recuerdo que jamás olvidarán. Nuestra historia de hoy va de uno de estos equipos.

copas

Aquel 2001 fue el año del Amiens Sporting Club por muchos motivos: primero porque era su centenario, un club histórico en Francia. Humilde y no demasiado conocido fuera del país, pero aguerrido y batallador siempre. Segundo, porque esa temporada iban a conseguir el ascenso a Ligue 2, la segunda división del fútbol francés. Y tercero y último, porque su centenario les iba a dar fuerzas para conseguir el mayor logro de la historia de ese histórico club, disputar una final de Coupe de France.

El Amiens mantuvo una trayectoria muy regular durante toda la temporada en National (lo equivalente a una 2ª División B en España). No perdió su primer partido en liga hasta octubre y se sostuvo siempre en los puestos de cabeza. Tanto es así que acabó a liga como segundo clasificado a solo 1 punto del campeón, Grenoble, consiguiendo así su objetivo primordial aquella temporada, el ascenso a Ligue 2. No obstante y como ya hemos comentado anteriormente, los logros de este conjunto de la región de Picardie no iban a acabar aquí.

National 2000-2001

Durante aquella temporada, el Amiens conseguiría algo impensable, disputar la final de la Coupe de France en Saint-Denis ante 78.000 personas. Aunque todo empezó ante un equipo amateur, el Lambres-les-Douai, al que ganaron 0-2. Este resultado junto a la buena marcha del equipo en la liga, les dio la confianza para enfrentarse a su siguiente rival, el complicado Stade Rennais (Rennes) de Ligue 1 (Primera División), al que consiguieron vencer por 3-1 en casa. El hecho de que el formato de Copa en Francia fuera y sea a partido único en campo del rival de menor categoría, favorecía y favorece a que puedan darse estos resultados sorpresa que hacen este tipo de competiciones mucho más atractivas y abiertas a todos los equipos que participan. De esta forma siguieron pasando rondas, en octavos de final le tocó sucumbir al histórico Le Mans de Ligue 2 en un durísimo partido que se decidió desde los 11 metros finalmente. Y si no era suficientemente histórico todo aquello ya, aún le dieron una vuelta de tuerca más en cuartos de final, donde les esperaba un club legendario en Francia (y en Europa) aunque algo venido a menos, como era el Stade de Reims. Ganadores de Liga, Copa y Supercopa de Francia, mientras que en Europa consiguieron una Copa Latina y además fueron finalistas de Copa de Europa en dos ocasiones. No obstante, todo aquello quedaba lejos ya y la realidad era que los dos clubes estaban entonces en la misma categoría (National) y ya se habían enfrentado en liga, con victoria y empate favorable a los de Reims. Pero aquel partido fue distinto, el Amiens consiguió la victoria por 1-0 y se metió en una semifinal de Copa por segunda vez en su historia desde 1930, convirtiéndose en un fenómeno social en todo el país.

De esta forma, las semis estaban decididas ya. Por un lado, el sorprendente Amiens de National se enfrentaría al Troyes de Ligue 1, mientras que por el otro lado, dos equipos también de la máxima categoría francesa se verían las caras: Strasbourg vs Nantes. Precisamente el Strasbourg acabaría último en la liga, mientras que el Nantes sería el campeón final de la competición, coincidencias del destino. Pero como ya había pasado y pasaría en otras ocasiones, la Copa (sea en el país que sea) depara sorpresas inimaginables y esta, no sería una excepción. Los dos equipos más humildes de los cuatro, conseguirían ganar sus eliminatorias y plantarse en una final única e increíble. El Amiens conseguiría derrotar al Troyes en los penaltis, en un Stade de la Licorne (su actual estadio) hasta la bandera. Mientras que el ya descendido Strasbourg, le endosaría al campeón de la Ligue 1, un apabullante 4-1, dejándolo de esta forma sin su ansiado doblete. Por lo tanto, la final de la Coupe de France 2001, la disputarían el Amiens frente al Strasbourg.

El destino había deparado que dos equipos que empezaron a dos categorías de distancia en el inicio de sus ligas, se enfrentaran en aquella final de copa y además se vieran las caras la temporada siguiente en la misma categoría (Ligue 2), por motivos bien distintos. Solo quedaba una ciudad por visitar, París, un estadio, Saint-Denis y un partido, Amiens-Strasbourg para finalizar aquella temporada. Y seguro que no iba a defraudar a nadie.

En un Stade de France (Saint-Denis) hasta la bandera, “Los Unicornios” del Amiens, apodados así por el blasón de armas de la ciudad que incorporaron al escudo del club un año antes (2000) y “Las Cigüeñas” del Strasbourg, cuyo apodo deriva de la bandera de Alsace, región donde se ubica la ciudad; se enfrentaron en un duelo sin cuartel con un final impredecible y sorprendente, como no podía ser menos.

A priori, el Strasbourg salía con mejores armas sobre el papel: el portero internacional paraguayo Chilavert, el central camerunés Njanka, el interior senegalés Beye o los franceses Ismaël (central), Martins (mediocentro) o el delantero goleador Luyindula. En frente, jugadores de National con muchas ganas e ilusión de hacerlo bien. El partido fue muy disputado, con ocasiones por ambos lados y poco fútbol en realidad, demasiados nervios quizás. El partido concluiría con empate a cero al final de los 90 minutos. Y la prórroga no conseguiría desatascar el partido, por lo que irremediablemente, la final y el trofeo, se decidirían desde los once metros.

Empezaron lanzando  “los unicornios” del Amiens y anotando sus tres primeros lanzamientos, pero las “cigüeñas” del Strasbourg no se quedaría atrás y harían lo propio con los suyos. En el cuarto lanzamiento, el internacional togolés del Amiens Jean-Paul Abalo lanzó su penalti, pero Chilavert le acertó el costado y despejó el lanzamiento. Posteriormente el central francés Valérien Ismaël anotó el suyo y todo se decidiría con total seguridad en el último lanzamiento. El defensa Laurent Strzelcak consiguió marcar su penalti y la final la iba a tener en sus botas un actor inesperado aunque conocido por todos, el portero y goleador paraguayo Jose Luis Félix Chilavert. Uno de los mejores porteros del mundo, elegido el mejor varios años, héroe en Argentina con Vélez Sarsfield y lanzador experto de faltas y lanzamientos de penalti, con los que había cosechado ya más de medio centenar de goles. Ya había conseguido anotar un gol desde los 11 metros en las semifinales ante el Nantes y ahora solo necesitaba uno más y la Coupe de France sería para su equipo. Por eso no se lo pensó dos veces, tomó carrera, lanzó fuerte y a un costado, engañando al cancerbero rival Julien Lachuer y anotando el gol de la victoria. La copa volaba a Estrasburgo después de tanto sufrimiento.

Los jugadores del Amiens no lo podían creer, se habían quedado muy cerca de rozar el sueño, casi lo acariciaban, pero al final se desvaneció. Al final “los unicornios” fueron devorados por un “ogro” que salió de su guarida. Un “ogro” que, gracias a sus paradas y a su decisivo tanto, consiguió que el final feliz del cuento, no fuera tal para los chicos de Amiens. El Strasbourg se embolsaba su tercera Copa de Francia después de mucho tiempo (1951, 1966), aunque había sido finalista hacía poco (1995).

A veces, este deporte tiene estas cosas. Partidos increíbles, equipos para el recuerdo, competiciones memorables, aunque también hay otra cara amarga en las derrotas, eliminaciones en el último minuto, decepciones y desilusiones grandes. Depende del lado en el que te toque estar, los sentimientos pueden ser unos u otros. No obstante, no podemos olvidar la gesta del Amiens, este humilde club de la Picardie, cuyos jugadores hicieron vibrar a una afición y a todo un país durante un tiempo. Posiblemente muchos se queden únicamente con los resultados, pero yo me quedo con las sensaciones y los sentimientos que despertaron aquel grupo de chicos semi-profesionales durante aquel maravilloso e idílico 2001. Nadie olvidará en Amiens el centenario del club, el ascenso a Ligue 2 y aquella final de Copa donde casi se rozó el cielo. Quién sabe, quizá pronto los unicornios vuelvan a escribir otro cuento de hadas, esta vez con final feliz.

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Manel Torrejón Perea (@manelcandeu)

Hijos de los inmigrantes

Brasil-2014-Brazil-2014-Logo-Oficial   Se acerca el Mundial de Brasil ¡por fin! y desde Efecto Fútbol hemos querido analizar tres de las selecciones participantes, pero desde una perspectiva diferente. Una perspectiva multicultural y racial, que han introducido en sus combinados un toque diferente en la concepción del fútbol, hasta situarlos en primera línea mundial.

Bien por causas bélicas, económicas, de coyuntura demográfica, o por la resaca colonialista, Alemania, Bélgica y Suiza han sido tres Estados dónde los flujos migratorios más se han hecho notar al largo del Siglo XX. Podemos mencionar algunas causas, como las dos guerras mundiales, la guerra civil española y el franquismo, la guerra en los Balcanes, la inestabilidad en la zona turca, las carestías económicas en zonas del Este de Europa, la caída de los regímenes comunistas o la gran aventura colonialista (sobretodo belga), en el corazón de África. Todos estos factores han condicionado la sociedad de los países receptores y han colaborado en la construcción de una estructura social multirracial. Este mestizaje que se ha producido ha influido positivamente en el ámbito futbolístico de los países receptores de población. En el siguiente artículo analizamos como estos factores han influenciado en las selecciones alemana, belga y suiza, tres mundialistas a las que se han de tener en cuenta para la próxima Copa Mundial de Brasil (las tres estuvieron en el primer bombo en el sorteo de la fase final, y están situadas entre las 10 primeras del ranking FIFA).

Empezamos hablando por Suiza, el país neutral por antonomasia, sede central de la Cruz Roja y del COI, donde el fútbol tiene su gran espacio institucional a través de la sede de la UEFA y donde el jefe Joseph Blatter tiene montado su centro de operaciones FIFA. La Confederación Helvética por sí misma, ya es un estado federal multicultural por su condición francesa, italiana y alemana. Ante la coyuntura vivida durante el siglo XX, el mismo país ha ampliado su propia definición multicultural, a causa de los movimientos migratorios. Dentro de este grupo, en las últimas décadas destaca el fuerte movimiento de población original de la antigua Yugoslavia, destacando un alto porcentaje de serbios y albano-kosovares, que al igual que otro grupo numeroso como los portugueses, buscan en el país helvético una oportunidad de futuro.

Aparte de estos fenómenos más recientes, durante el siglo XX Suiza había sido territorio receptor de población por causas relacionadas con la inestabilidad política y la actividad beligerante europea durante el siglo. En relación con España, se produjo un movimiento muy importante hacia Suiza (destacable también en la RFA alemana). Los factores principales de este movimiento fueron por temas económicos pero también político-sociales. La gran industrialización que se estaba viviendo en Centroeuropa después de la recuperación tras la Segunda Guerra Mundial, propició una falta de mano de obra en estos países, hecho que fue subsanado gracias a la recepción de población, en parte, originaria de España. Durante la década de los sesenta y setenta, se estima que aproximadamente, 2.600.000 personas salieron de la Península en busca de un futuro mejor en Europa, en países más desarrollados (sobretodo industrialmente) y con una estabilidad política y social de la cual se carecía en España.

NIGERIA VS SUIZALa llegada de población de todas las latitudes europeas, han conducido a la construcción de una sociedad helvética más multicultural que nunca. Esto queda reflejado en el ámbito futbolístico. El salto cualitativo del fútbol suizo viene percibiéndose desde el 2009, donde el combinado helvético Sub-17 derrotó a la anfitriona Nigeria en el Mundial de la categoría. La mayoría de los seleccionados campeones del mundo eran jóvenes hijos de inmigrantes asentados en Suiza o incluso, los mismos jóvenes habían nacido fuera de la Confederación Helvética.  Los Haris Seferovic (marcó el gol de la final), Ricardo Rodríguez, Nassim Ben Khalifa o Granit Xhaka son solo algunos de los nombres destacados de esta selección campeona, con orígenes diferentes pero vistiendo la misma zamarra. En el siguiente enlace se puede ver el equipo que disputó la final ante Nigeria: http://es.fifa.com/u17worldcup/matches/round=253821/match=300102253/report.html

Muchos de estos chicos ya hace tiempo que han dado el salto a la selección absoluta, conjuntamente con la gran estrella albano-kosovar Xherdan Shaquiri, el tridente “napolitano” Gokhan Inler (origen turco), Valon Behrami (nacido en Kosovo) y Blerim Dzemaili (nacido en Macedonia). A estos nombres hay que añadirles los de Eren Derdiyok, Admir Mehmedi o Gelson Fernandes o Philippe Senderos todos ellos jugadores que se están curtiendo en grandes ligas y equipos de primer nivel europeo, hecho que provoca que lleguen a la cita mundialista no siendo unos desconocidos, y más teniendo en cuento quien se siente en el banquillo, el buen alemán, Ottmar Hitzfeld.

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El caso de Alemania, aunque estamos hablando de un contexto histórico diferente, aunque mantiene ciertos paralelismos con Suiza. A lo largo del siglo XX, Alemania ha sufrido mucha inestabilidad, tanto política, de frontera, social y sobre todo por causas bélicas. No entraremos en Prusia, Bismarck ni el III Reich, pero si en esa genética alemana que siempre se ha asociado con un tipo de fútbol muy particular, pero que históricamente les ha servido para levantar tres veces la Copa Mundial.

Como en el caso de Suiza, Alemania fue un lugar “paradisíaco” para aquellos europeos que querían forjarse un futuro mejor, allá en la década de los sesenta, cuando, en este caso la República Federal Alemana (RFA) contaba con un gran potencial industrial, pero una falta de mano de obra. Muchos españoles fustigados por la situación del país, decidieron hacer las maletas rumbo a Alemania. Lo mismo sucedió con miles y miles de polacos, turcos y en general, gente del Este de Europa. Pero no solo europeo fue el origen de los movimientos migratorios hacia Alemania, también saltaron de continente gente procedente de África, en la búsqueda de un futuro más próspero.

alemaniasub21  De todo estos movimientos nos salen los nombres de Miroslav KloseLukas Podolski, Marko Marin, Gonzalo Castro, Mario Gomez, Mesut Özil, Sami Khedira, Jerome Boateng, Ilkai Gundogan … Son nombres destacados, algunos compañeros de la generación campeona de Europa Sub-21 en Suecia (junto a los Neuer, Hummels, Höwedes, Ebert …) y que estaban destinados a liderar una gran selección alemana, que aspirara a ganar un nuevo mundial en Brasil. Muchos de ellos son la columna vertebral del equipo de Joachim Löw, pero donde radica realmente lo excepcional es en el cambio de mentalidad.

La altura y la fuerza física ya no pasa por ser la principal opción que define la filosofía de juego. Ahora la calidad y el toque, el control del balón y la posesión son la principal arma para llegar a la portería. Gracias al buen trabajo de cantera realizado por la Federación Alemana de Fútbol en su plan estratégico paralelo a la celebración de su Mundial en 2006, y a la proliferación de grandes generaciones de jugadores talentosos (aparte de la gran generación de 2009 hay que destacar a los más jóvenes Gotze, Reus, Gundogan, Ter Stegen …), que han propiciado que la genética del fútbol alemán cambie para el deleite de los aficionados del fútbol, y que ha propiciado que los aficionados alemanes vuelvan a soñar con poder levantar de nuevo ese precioso trofeo dorado en Brasil.

Por último Bégica, una debilidad de Efecto Fútbol. Hace ya un tiempo analizamos su potencial (El futuro de Bélgica), durante la fase de clasificación para el Mundial, confiando en que iban a estar sí o sí en Brasil este verano. Bélgica, un país de contrastes, de flamencos y valones, una sociedad que se ha convertido, como en gran parte de Europa durante el siglo XX, en una sociedad multicultural. El país (o mejor dicho su rey Leopoldo II) pilló parte del pastel que se repartió en la Conferencia de Berlín de 1884, metiendo la cabeza en África, en el mismo corazón del continente. Fue un plan estratégico por parte de las grandes potencias, viendo a Bélgica como un reino que no crearía conflicto y poder jugar así con las comunicaciones mercantiles. El Congo belga era propiedad del rey (posteriormente pasó a ser colonia belga) y pronto se vio la gran habilidad de las potencias para asignar un territorio donde el potencial comercial era muy escaso. Vincent Kompany encarna perfectamente esas raíces centroafricanas. Emblema de la selección, es el jugador más carismático del combinado belga, el que ejerce los galones en defensa y al que hay que tener muy en cuenta en el juego aéreo. Es de origen congoleño por parte de padre.

Aparte de la “resaca colonialista”, como sucede con Alemania y Suiza, Bélgica es un país que ha recibido y recibe mucha población inmigrante, gracias a factores económicos y de una coyuntura social estable, además de  industriales en su momento. Esto se refleja de nuevo en la selección, donde al anteriormente mencionado capitán Kompany, se le añaden Christian Benteke (nacido en la RD del Congo), Romelu Lukaku (origen congoleño),  Marouane Fellaini (origen marroquí), Radja Nainggolan (raices indonesias), Axel Witsel (raices caribeñas), Kevin Mirallas (origen español), además de los Chadli, Vanden Borre, Dembélé, etc. Eso sí, todos bajo la batuta del director, Eden Hazard.

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En junio veremos lo que sucede, y los vaticinios quedarán como motivo de sacar pecho ante los amigos o por el contrario serán motivo de agachar las orejas y no entrar mucho en las conversaciones futbolísticas. De todas formas, las sensaciones que estas tres selecciones no están dando son positivas, y esperemos, por el bien del fútbol, que den un bonito espectáculo. La multiculturalidad latente en nuestra época se hace más visible en este tipo de acontecimientos, y sirven para poder ver las consecuencias del pasado, de ese siglo XX que fue tan convulso pero a la vez con muchas luces, sobre todo para aquellos que se pudieron labrar un futuro digno es estos países.

Luis Sánchez López (@luisSlopez21)

Jade Boho: la ambición mundialista de una “Nzalang Girl”

Julio de 2004, Lisboa (Portugal). Angelos Charisteas remata a gol un córner lanzado por su compañero Angelos Basinas anotando así el gol que le daría la Eurocopa a la selección griega aquel año ante la anfitriona y máxima favorita Portugal. Dejando a los más de 62000 aficionados que abarrotaban el Estádio da Luz, totalmente sin palabras.

Agosto de 2004, Vantaa (Finlandia). Jade Boho con una espléndida vaselina anota el primer gol para España de la final de la Eurocopa Femenina Sub19, después de un gran pase de su compañera y capitana Iraia Iturregi, ante la todopoderosa Alemania. La hazaña la culminaría la propia Iraia, estableciendo el definitivo 2-1 en el marcador y dando el título a las españolas, ante la mirada atónita de los más de 2600 espectadores que poblaban el Pohjola Stadion.

Y es que cuando todos los ojos estaban puestos en el análisis de la competición masculina europea senior, una joven delantera hispano-guineana empezaba a fraguarse su futuro en el mundo del fútbol. La vallisoletana Jade Boho Sayo, aún tenía mucho que decir y que vivir en su vida y nunca hubiera imaginado lo que el destino le tenía preparado.

Esta joven jugadora empezó a despuntar “profesionalmente” en el AD Torrejón CF, uno de los equipos míticos y fundadores de la Superliga Femenina Española. En este equipo, Jade pudo crecer como jugadora y tuvo la oportunidad de disputar el Europeo Sub19 con España, en el que consiguió la victoria final, como ya comentamos. Y posteriormente el Mundial Sub20 de Tailandia, donde no pasaron de la fase grupos, pero donde Jade realizó una gran actuación, además de dos goles.

Su progresión era evidente y no pasó desapercibida para los grandes equipos de la categoría. Y después de cuatro temporadas en el equipo de Torrejón de Ardoz, la pucelana fichó por el Rayo Vallecano de Madrid. Este equipo tenía grandes objetivos y pronto lo demostró en el terreno de juego, un subcampeonato de liga en su primera temporada y tres títulos consecutivos de Superliga en las siguientes, unido a una Copa de la Reina en 2008.

Jade Boho era una jugadora importante en el equipo. Sus goles fueron determinantes en la consecución de los títulos del cuadro rayista, pero sobretodo se valoraba mucho más su entrega y su lucha en cada partido. Y aunque a nivel de club todo le iba genial, no se puede decir lo mismo si hablamos de selecciones nacionales. Después de aquel idílico 2004, Jade no había vuelto a ser convocada para jugar con España. La fuerte competencia en la delantera de “La Roja”, cerraban las puertas a la joven atacante pucelana. Jugadoras como la leyenda española Laura del Río, Vero Boquete (compañera y campeona también del aquel Europeo Sub19 con España), su compañera en el Rayo Sonia Bermúdez o la goleadora Adriana Martín, imposibilitaban que Jade pudiera demostrar su valía con la selección absoluta.

Debido a esto, una idea iba cobrando cada vez más fuerza en la cabeza de la delantera vallisoletana. Su ascendencia ecuatoguineana le daba la posibilidad de poder jugar también con la selección nacional de Guinea Ecuatorial, si las dos partes estaban de acuerdo. La Federación de Fútbol de Guinea Ecuatorial (FEGUIFUT) había empezado, además, en 2005, un ambicioso plan para elevar el nivel de sus selecciones. Sobre todo a través de la nacionalización de jugadores de fuera del país que tuvieran algún vínculo familiar o profesional con el país africano, en especial jugadores brasileños y de países africanos.

Si bien el plan no funcionó demasiado bien en el combinado nacional masculino, en el femenino en cambio, el resultado fue otro bien distinto. Las “Nzalang (mote con el cual se conoce a la selección de Guinea Ecuatorial y cuyo significado es “Rayo” en fang, lengua africana autóctona de algunos países del centro de África) Girls” consiguieron en 2008 su primera Copa de África Femenina (de la cual eran país anfitrión), destronando además a la única selección que las había ganado todas hasta el momento (7), Nigeria. Derrotándolas en semifinales por 1-0 y posteriormente terminando el trabajo en la gran final, frente a Sudáfrica, venciendo 2-1. El país estaba enloquecido y las jugadoras del equipo nacional se convirtieron en heroínas para todos sus habitantes. Y el gobierno del dictador Teodoro Obiang por otro lado, consiguió lo que buscaba. Que la gente se olvidara un poco de la miseria, su falta de libertades y derechos personales y se entretuviera con el fútbol como medio sedante y de distracción. “Pan y Circo” que decían en la Roma Clásica, pues eso.

Pero volviendo al tema, Jade Boho no lo podía tener mejor para jugar con una selección nacional, que entrar dentro del combinado ecuatoguineano. Y así fue, Jade fue seleccionada en 2010 para jugar su primer partido con las “Nzalang Girls” y ese mismo se proclamó subcampeona de África en Sudáfrica, al conseguir llegar a la final del torneo de nuevo, pero sucumbir ante las “Super Falconsnigerianas por 4-2. De todas formas, las ecuatoguineanas no solo se llevaron el subcampeonato, sinó también el billete para disputar su primer Mundial Femenino de Fútbol, en 2011. Jade realizó un gran torneo, consiguiendo 3 goles, algunos de ellos importantes, como el día de la final.

Pero por desgracia, todo no iba ser un camino de rosas para Jade Boho. Antes de la disputa del Mundial Femenino, la FIFA revisó que todos los documentos de las jugadoras estuvieran en regla y encontraron una anomalía en los de la jugadora vallisoletana. Al haber disputado partidos oficiales con la selección española en categorías inferiores, necesitaban una carta de Jade renunciando a disputar más partidos con España, firmada además por la FEF (Federación Española de Fútbol). Jade y la FEF cumplieron su parte y realizaron los trámites, que fueron enviados a la Federación Ecuatoguineana de Fútbol (FEGUIFUT). Esta última no tramitó estos documentos correctamente, con la cual cosa, la FIFA no les dio validez y sancionaron a la selección femenina de Guinea Ecuatorial y a Jade Boho en particular con dos meses de inhabilitación, como consecuencia y por desgracia para todos/as, se perdería el tan ansiado Mundial Femenino de 2011. Como la propia Jade relata en una entrevista digital al “Diario AS”: “La verdad es que lo pasé realmente mal pensando que yo debía estar jugando y no podía por la sanción. Lloré mucho. Fue el disgusto de mi vida. Estar ahí, en un Mundial, y, por un fallo de otros, no poder jugarlo, fue terrible. Fue mi peor pesadilla.” Finalmente, Guinea Ecuatorial no pasó de la fase de grupos al no poder conseguir ni un solo punto frente a selecciones del nivel de Brasil, Australia o Noruega.

Fue muy duro, no obstante Jade Boho siguió luchando por seguir adelante y olvidar rápido lo ocurrido. Se centró en su club (el Rayo Vallecano) y decidió que no volvería a jugar más con la selección de Guinea Ecuatorial. Aunque finalmente, en 2012, reconsideró su decisión y volvió a enfundarse la casaca roja de las “Nzalang Girls”, ayudando a su selección de nuevo a conseguir la segunda Copa de África de su historia. De nuevo como país anfitrión (junto a Gabón), arrasando durante toda la competición y rubricando una final memorable frente a Sudáfrica, a la que vencieron por 4-0 en Malabo (la capital de Guinea Ecuatorial), ante más de 20000 personas que las vitoreaban y animaban sin parar.

De esta forma, Jade volvió a sentirse importante y consiguió sacarse la espinita del Mundial de 2011 en el que no pudo participar. Tanto es así, que a principios de esta temporada además, Jade ha cambiado de club en Madrid. El Atlético de Madrid la quería y la hispano-guineana decidió que su gran etapa de 6 años en Vallekas había finalizado y quiso abrir otra nueva e ilusionante. Está contenta, ha empezado la temporada con muchas ganas, ambición y hambre de títulos.

En su cabeza, tiene grabado a fuego la Copa de África de 2014 en Namibia como antesala a su gran sueño como futbolista, el Mundial de 2015 en Canadá. Ella sabe que no va a ser sencillo, pero después de pasar una vida deportiva ajetreada, con momentos inolvidables por un lado. Y duros reveses complicados de superar por el otro, solo espera que esta vez el destino no le sea esquivo.

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Yo, por mi parte, solo espero que pueda cumplir su tan ansiado sueño, porque la gente que trabaja duro, día a día, se supera a sí misma y a las adversidades que le van llegando, merece tener la oportunidad de disfrutar de las mieles del Olimpo de este deporte. Por ese motivo, espero poder disfrutar del juego de Jade Boho durante mucho tiempo y verla luchar junto a las “Nzalang Girls” en el Mundial de 2015. Ya le ganó una vez a Alemania en una final vestida de rojo. ¿Por qué no una segunda vez? El fútbol femenino crece a marchas forzadas y Jade Boho ha ayudado (y lo sigue haciendo) a que este deporte sea cada vez más atractivo e interesante para todas las espectadoras/es. !Suerte y fuerza Jade¡

Manel Torrejón Perea (@manelcandeu)