Pinto Da Costa: El Rey Midas del fútbol europeo

El presidente del Oporto lleva 30 años presidiendo el club portugués y desde su llegada se han ganado muchísimos títulos, pero también ha sabido económicamente engrosar las arcas del club. Intentaremos analizar como ha gestionado al Oporto tanto deportiva como económicamente.

Jorge Nuno Pinto Da Costa fue elegido en el año 1982 como Presidente del FC Porto, donde empezaría una época llena de éxitos. Ejemplo claro es que la modalidad de hockey patines ganaría ese mismo año la Recopa de Europa, primer titulo desde la implantación de la sección en el año 1955, empezando un periodo de oro hasta nuestros días.

Pero centrémonos en el futbol, y es que a los dos años de proclamarse presidente, el FC Porto llegó a su primer final de Copa de Europa contra la Juventus, con quien perdería el título europeo. Tres años mas tarde, en 1987, ganaría la Copa de Europa esta vez sí, con Paulo Futre como gran estrella. Ese mismo año ganó también la Supercopa de Europa y la Copa Intercontinental, esta última desaciéndose de Peñarol de Montevideo en una gran final (2-1).

Paulo Futre fue su primera gran venta. Pinto da Costa hizo pagar a Jesús Gil 415 millones de las antiguas pesetas, cifra record de traspaso en aquella época tanto en el Atlético de Madrid como en el futbol portugués.

En los años noventa el Oporto logró ganar ocho campeonatos de liga, cinco de ellos consecutivos y ya en el siglo XXI, ganó en 2003 la Copa de la UEFA y al año siguiente la UEFA Champions League con José Mourinho en el banquillo blanquiazul. Víctor Fernández ganaría ese mismo año la segunda Copa Intercontintal, cosechando así uno de los periodos más importantes de toda la historia del club portugués.

Siguiendo en el plano deportivo, ha ganado títulos sabiendo renovar plantillas triunfadoras, vendiendo sus estrellas y sustituyéndolas por jugadores semi-desconocidos o sin ser grandes nombres europeos, que han triunfado en el Porto, se han hecho estrellas y se han vendido a precio de estrellas también.

Empezando por el ya comentado Paulo Futre, siguió Mario Jardel al que vendió al Galatasaray turco por 16 millones de €. O el portugés Sergio Conceiçao, que se fue al Lazio italiano a cambio de 10 millones de euros.

En el equipo de Mourinho que gana UEFA y Champions, Pinto da Costa hace muchísima caja. Y es que sustituye esos nombres de futbolistas conocidos con jugadores con los que vuelve hacer caja. Un ejemplo claro es Deco.

El jugador brasileño es transferido al Barcelona por 20 millones de € y recibe además a Ricardo Quaresma el cual vendería años más tarde al Inter de Milan por 27, 7millones. Montante de la operación total: 47, 7 millones €, además de disfrutar de lo mejor de ambos jugadores, que han dado títulos y buen juego al club.

Y seguimos por el central de moda en ese momento Ricardo Carvalho, que cambió Oporto por Londres a cambio de los 30 millones de Abramovich. Su sustituto fue Pepe que se fue al Real Madrid a cambio de otros 30millones, que a su vez fue sustituido por un Bruno Alves que militaba en Grecia y que fue transferido el verano pasado al Zenit ruso por 22 millones de €. Esta “Operación central” le ha generado unos ingresos de 82 millones de € al Porto.

El defensa lateral Paulo Ferreira también fue transferido al Chelsea a cambio de 20 millones, el centrocampista Maniche se fue a Rusia a cambio de 16 millones. Otro caso curioso es el del delantero Helder Postiga que tras una buena temporada en el Porto se marchó al Tottenham por 15 millones de € y tras una irregular temporada volvió al club de Pinto da Costa por 7 millones. Un negocio redondo, sin duda.

La clave de todo esto no está solo en saber vender, que es muy importante, también influye mucho uno de sus hombres de confianza que es Antero Henrique. Pero lo primordial para Pinto da Costa es saber comprar y qué comprar. Se vende al ídolo Quaresma y su sustituto lo traen de Japón. ¿Quién se va a Japón a fichar a un brasileño perdido allí al que llaman Hulk? Ahora Pinto da Costa se frota las manos con el rendimiento de este crack y con las ofertas que le llueven de Europa entera.

La lista sigue con la venta de Luis Fabiano al Sevilla, al que sustituye por Lisandro López y finalmente vende hace tres temporadas al Lyon por 27 millones de euros.

Se vendió a Deco, llegó Diego y se fue traspasado al Werder Bremen. Su sustituo Lucho Gonzalez, gran rendimiento en Do Dragao y traspasado al Marsella por casi 20 millones de euros.

El ultimo gran negocio del presidente oportista ha sido el del delantero colchonero y gran goleador Radamel Falcao que llegó al equipo portugués de River Plate por 5,5 millones de € y lo vendieron al Atlético de Madrid (por las urgencias de la venta del ídolo Kun Agüero) donde Pinto da Costa fue hábil. Finalmente  vendió por 47,5 millones de euros al máximo realizador de la Europa League de esa temporada y entró en el pack Ruben Micael al club colchonero, aunque este último fue cedido al Real Zaragoza una temporada.

Otro gran gestionador de un club europeo es el famoso presidente del Olympique de Lyon, Jean Michel Aulas, famoso también por gestionar bien su club deportivamente y también económicamente. En el verano de 2009/2010 el señor Pinto da Costa vende a Lisandro López y Cissokho al club de Lyon, haciendo pagar a Aulas cerca de 45 millones de € por estos dos jugadores. En esa operación quedó claro que Pinto da Costa es único.

Ha realizado el traspaso más caro de un técnico en la historia del fútbol, donde Roman Abramovic desembolsó la cantidad de 15 millones de euros para conseguir los servicios del exitoso entrenador en esa temporada 2010/2011 André Villas Boas. A día de hoy todos sabemos como ha acabado la era del joven técnico portugués en el Chelsea.


Muchas personas menosprecian el futbol portugués e incluso toman al Oporto como un club menor, pero por ejemplo Pinto da Costa en el Oporto ha ganado las mismas Copas de Europa que Sir Alex Ferguson en el Manchester United o que la Juventus en toda su historia, por citar algunos. No solo ha cosechado éxitos en el futbol sino que también ha sido campeón de casi todo con las otras secciones deportivas que tiene el club. En sus estadísticas puede observarse el enorme palmarés de Pinto da Costa en el club y espero que muchos clubes europeos aprendan de cómo gestionar grandes clubes. Una conclusión rocambolesca que podría sacarse de este presidente y su club es que: no hay que fichar a jugadores del Oporto sino fichar al jugador que va a sustituirlo. Pero para eso hay que ser Jorge Nuno Pinto Da Costa.

PALMARÉS DEL PORTO CON PINTO DA COSTA COMO PRESIDENTE:

- 2 Ligas de Campeones (1987 y 2004)

- 1 Supercopa de Europa (1987)

- 2 Copas de la UEFA (2003/2011)

- 2 Copas Intercontinentales (1987 y 2004)

- 19 Campeonatos Nacionales (cinco de ellos consecutivos desde 1994 hasta 1999, lo que constituye un hito sin precedentes en el fútbol portugués)

- 12 Copas de Portugal

- 18 Supercopas de Cândido de Oliveira

Balonmano (17 títulos)

- 6 Campeonatos Nacionales

- 3 Copas de Portugal

- 3 Copas de la Liga

- 5 Supercopas

Baloncesto (26 títulos)

- 5 Campeonatos Nacionales

- 11 Copas de Portugal

- 5 Copas de la Liga

- 4 Supercopas

- 1 Torneo de Campeones

Hockey sobre Patines (56 títulos)

- 2 Copas de Europa de Campeones (1986 y 1990)

- 2 Recopa de Europa (1982 y 1983)

- 2 Copas de la ESRB (1994 y 1996)

- 1 Supercopa de Europa (1987)

- 19 Campeonatos Nacionales

- 13 Copas de Portugal

- 17 Supercopas de Antonio Livramento

Alberto Riquelme Pérez (@AlbertoRiquelme)

El futuro de Bélgica

Los amantes del fútbol,  guardan en sus retinas aquel Mundial de México ’86. Sí, fue el Mundial de Maradona, enmudeciendo al Estadio Azteca ante el gol más maravilloso de la historia del fútbol y a su vez, en el mismo encuentro, vimos el más ilegítimo. Parecía como sí el Pelusa quisiera tomarse la revancha de Argentina por las Malvinas dentro de un terreno de juego, ante la desesperación de la Inglaterra del pichichi Gary Lineker.

En ese mismo Mundial, destacó la meritoria cuarta plaza de la selección belga, toda una hazaña para Bélgica, pero que en 1986 solo pudo ser frenada por la Argentina de Maradona en semifinales, ante dos genialidades del “10” de Villa Fiorito. Entretanto, había dejado en la cuneta a la URSS de Belanov (por 4 a 3 con un Hat-trick del soviético), y en octavos a España, en los penaltis. Significaba un resultado histórico, pero a partir de ese Mundial, el país se fue clasificando asiduamente en los torneos internacionales.

Paulatinamente, la selección belga ha ido desapareciendo del mapa futbolístico de primer nivel. Des de Corea y Japón 2002 no se clasifica para un torneo. Ante tal devaluación del fútbol belga, ha surgido una generación de futbolistas, nacidos casi todos ellos después de aquel México ’86. Esta joven generación, está llamando la atención de toda Europa y muchos ya se están curtiendo en las grandes ligas europeas, incluso se están doctorando en la Champions League con grandes actuaciones.

El Chelsea ha sido el club que ha movido más el mercado belga. En verano de 2011 fichó a Romelu Lukaku, la joven perla de la que suspiraba media Europa. Además, del Genk, se han hecho con los derechos del portero Thibaut Courtois, el cual cedieron al Atlético de Madrid, y por último, también del jugador de 20 años Kevin de Bruyne.

A continuación realizaremos un análisis de las piezas más importantes que han surgido del país y de la situación actual que vive su fútbol.

La portería está bien asegurada para el futuro con Thibaut Courtois, portero que se está  curtiendo en el Atlético Madrid y el cual está realizando una magnífica temporada, ante la difícil  papeleta de suplir la marcha de David de Gea. Pese a las críticas recibidas por su actuación en el derbi madrileño, la temporada de Courtois está siendo mejor de lo esperada, y ante el resurgimiento de Petr Cech en el Chelsea, quizás la mejor opción para el belga sería permanecer un año más en Madrid. Como alternativa, Simon Mignolet está realizando una excelente campaña en el Sunderland de la Premier League. Además de ser joven, está en el gran escaparate de la Premier League, y sus actuaciones esta campaña le servirá para aterrizar en un club más potente.

El referente en defensa es Vincent Kompany, el capitán de los citizens del jeque. Es un central fuerte y contundente, muy bueno con el balón en los pies, además de potente en el juego aéreo, tanto en defensa como en ataque, gracias a sus 190 cm de altura. Su buen manejo del balón le ha valido ocupar la posición de mediocentro en muchas ocasiones. Ante la veteranía de Daniel Van Buyten, Vincent se postula como heredero de los galones, gracias a su carisma, como ya ha ocurrido en el City.

Otro destacado es Thomas Vermaelen, jugador del Arsenal. Destaca su polivalencia defensiva, ya que puede actuar como central o lateral. Arsene Wenger, ante las lesiones sufridas en los laterales, ha utilizado al belga como lateral, aunque la baja de Per Mertesacker le ha devuelto a Thomas su posición central. Ante la marcha de Cesc Fabregas, tomó el puesto de segundo capitán en el conjunto gunner. En el Ajax ya demostró su calidad, jerarquia y buen manejo del balón, y al igual que su compañero Kompany, es un seguro de vida en el juego aéreo, aportando seguridad en defensa y un peligro en el juego a balón parado en ataque.

Otros jugadores hacen que la defensa belga sea competititva. Nombres como el capitán del Ajax, Jan Vertonghen, por el cual se pelean clubes top europeos por hacerse con sus servicios. Además, está habituado a jugar de mediocentro. Destaca también por sus lanzamientos potentes de falta. Nicolas Lombaerts, jugador del Zenit, es otro jugador curtido en competiciones europeas, donde este año ha llegado a octavos de final, donde sucumbió ante el Benfica de su compatriota Witsel. Toby Alderweireld, defensa del Ajax, es un central con mucho futuro, y este año está siendo el de su confirmación. Anthony Vanden Borre completa la defensa, un jugador con experiencia en la Seria A italiana, y que ahora ocupa el lateral derecho del Genk.

Si hablamos del centro del campo, es esta línea la más talentosa con la que cuenta Bélgica, además de tener una serie de jugadores, que cuentan con mucha magia, y  acabaran formando parte de las plantillas de los clubes top de Europa.

Marouane Fellaini, destaca por su buen manejo del balón pese a sus 1,94 metros de altura. Es un jugador que da equilibrio al equipo, tanto en el Everton como en la selección. Debido a su altura, es un peligro en las jugadas a balón parado. Por su tipo de juego, es un jugador perfecto de Premier League, de la cual llegó en 2008, procedente del Standard de Lieja, y que significó el fichaje más caro de la historia del Everton (15 millones de libras). No se prodiga mucho con el gol, pero es un buen llegador como ha demostrado con su último gol en Old Trafford, quedando patente su inmensa calidad. Marouane compartía medio campo con otros dos jugadores, los cuales formaron el trío clave para alzarse con la liga belga. El primero es Steven Defour, fichado por el Porto el pasado verano. Por el jugador hubo una dura pugna entre Milán, Juve, Real Madrid y Manchester, pero al final las dotes mercantilistas de Pinto Da Costa le hicieron llevarse a la perla belga. Axel Witsel completa el trío mágico del Standard de Lieja. Jugador que como Fellaini, da equilibrio al equipo. Su traspaso al Benfica (aproximadamente 8 millones de euros), ha sido el salto definitivo para convertirse en un jugador de primer nivel, donde es titular indiscutible con Jorge Jesus en el equipo lisboeta. Gracias al trabajo de contención realizado por Javi García, Axel puede desplegar su juego e integrarse al ataque. Jugador con una magnífica calidad que esta campaña ha dado a conocer a Europa. Destacar la gran eliminatoria que realiza en Champions contra el Zenit, pero sobretodo el detalla mágico de tacón en el gol de Maxi Pereira, ilustra la capacidad técnica del jugador belga. Estos tres jugadores fueron claves en el retorno a la victoria del Standard de Lieja, y sus expectativas se están cumpliendo fuera de Bélgica.

   

Mención aparte tiene el media punta Eden Hazard, la estrella del Lille. La joven perla (21 años), debutó en la selección con solo 17. Su carrera ha sido fulgurante, llamando la atención precozmente de los grandes clubes de Europa.  El año pasado fue el estandarte de la consecución del doblete en Francia del equipo de Rudi García. Quizás su punto negro ha sido la Champions League de este año, donde se esperaba mucho más de él y del equipo, pero no lograron pasar la liguilla. Le pasaron por delante CSKA de Moscú e Inter de Milán. Este verano será el de su salida de Francia, y parece ser que Sir Alex Ferguson apuesta fuerte por él, aunque parece que el Arsenal será, finalmente, su destino.

Hay otros nombres destacados, sobretodo en la delantera, que darán mucho que hablar en el futuro. Jelle Vossen es un goleador nato, una de las piezas claves para darle al Genk el campeonato y la clasificación para la Champions. Dries Mertens ha sido el la revelación de la Eredivise. Jugador muy rápido y habilidoso intenta devolver al PSV la hegemonía en Holanda. Kevin Mirallas, está explotando en el Olympiakos, donde ha encontrado la confianza de Ernesto Valverde, tras pasar por el fútbol francés sin mucha fortuna. Por último, Romelu Lukaku, fichado por el Chelsea, no está contando con la confianza, primero de Villas Boas y después de Di Matteo. Ha contado con pocos minutos y la mejor opción para seguir creciendo será una cesión a un equipo de alto nivel. De momento, el seleccionador confía en Igor De Camargo, que está destacando su temporada en Mönchengladbach, y el delantero del Fulham Moussa Dembélé.

Bélgica tiene la esperanza de volver a la primera línea del escaparate mundial con la clasificación para Brasil 2014. De momento, le ha tocado un grupo muy competitivo, pero a su vez, muy igualado. Puede que Croacia parta como favorita pero con estos jugadores confiados y armando un buen equipo, pueden derrotar a Croacia y Serbia, a priori las dos selecciones más fuertes del grupo A.

Luis Sánchez López (@luchosalo21)

Grimaldo el futuro carrilero zurdo Blaugrana y de la Roja

Alejandro Grimaldo (Valencia, 20 de septiembre de 1995) es el tercer debutante más joven de la historia del FC Barcelona. Se estrenó el pasado 9 de agosto, en la final de la Copa Catalunya contra el Espanyol que se disputó en el Nou Estadi de Tarragona, con 15 años 10 meses y 20 días. Superó a Leo Messi y Bojan Krkic y sólo quedó por detrás del legendario Paulino Alcántara, que lo hizo también en el Campeonato de Catalunya con 15 años 4 meses y 18 días, y de Haruna Babangida, con 15 años 9 meses y 11 días, en un amistoso de pretemporada ante el modesto AGOVV holandés.

Grimaldo es una bala. En el campo y en la vida. Porque 26 días después de aquel imborrable día, debutó también en Segunda División, en el campo del Cartagena, donde se exhibió junto con otra promesa en edad juvenil, Rafinha, para liderar un contundente triunfo del filial (0-4).

El chico llegó a La Masía en 2008 procedente de Mestalla, donde era el ‘amo’ del Infantil del Valencia. Llevaba el 10 en la espalda, jugaba de interior o extremo izquierdo y el juego del equipo giraba a su alrededor. Zurdo de muy buena técnica y excelente control del balón, Grimaldo, al que llamaban ‘Peque’, destacaba también por su temple y su gran inteligencia táctica.

En el Barça le han reconvertido en un lateral izquierdo muy veloz, potente y con un gran sentido de la anticipación. Su ascensión parece imparable, cada año que pasa está mas potente y es mas inteligente tácticamente. Guarda de su etapa valencianista su descaro en el uno contra uno y su visión  de juego para dar asistencias de gol de cuando jugaba en posiciones mas avanzadas. En el juvenil de Oscar Garcia es uno de los especialistas a balón parado, tanto en lanzamientos de falta directa como en córners, gracias al guante que posee en su pierna izquierda.

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Grimaldo es joven y tiene muchas cosas que mejorar, pero si sigue con su proyección será una pieza importante en el lateral izquierdo del Barcelona y de la selección española, sumando a la floja generación de laterales puros que hay en el mercado europeo. En España también han surgido laterales de mucho nivel, como Jordi Alba, Jose Angel, Jose Enrique, Didac Vila… Y con toda probabilidad en un futuro no muy lejano alguno de ellos peleará por ser el fijo en la izquierda de la defensa de la Roja. De igual forma, el joven Alejandro Grimaldo también está trabajando por hacerse un hueco en la absoluta a medio plazo, ya que a día de hoy ha pasado por casi todas las categorías inferiores de la selección española y actualmente es pieza clave en el lateral izquierdo Sub-17 de la escuadra dirigida por Santi Denia. Es de esperar que si su progresión sigue así, pronto le veamos dar el salto a las categorías superiores de España y pelear por un puesto con jugadores jóvenes ya consagrados en sus equipos.

Finalmente, para ampliar y mejorar un poco nuestra información, preguntamos a Jaume Marcet (@jaumemarcet ), una de las personas que más y mejor conoce el fútbol base blaugrana, periodista de BarçaTV, acerca de Grimaldo. El nos destacó sobretodo su fuerza a pesar de corta estatura, su calidad técnica y también se suma a la apuesta por Grimaldo como uno de los grandes candidatos a ser el lateral izquierdo del Barça durante muchos años.

Alberto Riquelme ( @AlbertoRiquelme )

Dejan Stankovic: el futbolista plurinacional

Cuando Ljupko Petrović, el mítico entrenador que llevó al Estrella Roja a la consecución dela Copa de Europa de clubs en 1991, se volvió a hacer cargo de la escuadra rojiblanca en 1994, el equipo venía de una racha de resultados muy negativa y de dos años en los que había finalizado segundo por detrás de su eterno rival, el Partizan de Belgrado.

En este equipo quedaban ya pocas estrellas de la proeza de Bari del 91, pero despuntaban algunos valores emergentes o futbolistas en potencia que querían hacerse un hueco en el primer equipo. Y uno de ellos irrumpiría con más fuerza que nadie, su nombre: Dejan Stankovic.

En una época convulsa en la zona de los Balcanes, con disputas bélicas internas entre naciones pertenecientes hasta entonces a Yugoslavia, el fútbol era una de las vías de escape del pueblo y a la vez un escenario para descargar las frustraciones, sentimientos e iras de personas que vivían una época terrible. Y en medio de toda esta vorágine, los dos principales equipos de Belgrado, Estrella Roja y Partizan trasladaron estas disputas al terreno de juego, por los títulos nacionales. La suerte había sido favorable a los blanquinegros en las últimas dos temporadas, pero ese año las cosas iban a cambiar. A mitad de temporada el entrenador Petrović iba a echar mano de la cantera rojiblanca, ya que había un centrocampista que estaba marcando las diferencias con tan solo 16 años y había ido subiendo como la espuma en las  diferentes categorías del Estrella Roja, hasta acabar jugando en el filial y consiguiendo grandes números. Alto, rápido, con una depurada técnica y un disparo endiablado el joven Dejan Stankovic fue convocado con el primer equipo a su corta edad y pasó a convertirse en el jugador más joven en debutar con el Estrella Roja. Y es que llevaba el fútbol en sus venas, ya que su padre había sido un importante centrocampista  del OFK Belgrado,  y hasta su madre había formado parte de la delantera de un potente equipo de la primera división femenina  de Yugoslavia, el Sloga Zemun.

De esta forma la carrera del joven Dejan no podía ir mal de ninguna forma, y así fue. A su corta edad se convirtió en campeón de liga y copa aquella misma temporada con el cuadro rojiblanco y fue llamado a las categorías inferiores de la selección Yugoslava, con la que más tarde conseguiría un sorprendente récord. Es interesante destacar una anécdota que sucedió en esa misma temporada, cuando se enfrentó al equipo de su padre de toda la vida el OFK de Belgrado, del cual Stankovic era también seguidor, pero enfundando la camiseta ahora del Estrella Roja y a los que además derrotó con comodidad en el campo, ironías de este deporte.

Su crecimiento continuó la temporada siguiente, debutando en Champions League, entrando una vez iniciado el partido frente al equipo alemán del Kaiserslautern, anotando además dos tantos, ante el asombro de toda Europa. Y siguió creciendo y creciendo cada vez más, tanto es así, que en un par de temporadas más, con tan solo 20 años y habiendo jugado ya el Mundial de Francia 98, la Lazio de Sven Goran Eriksson llamó a sus puertas y ni el Estrella Roja ni el joven Dejan pudieron decir que no a aquella suculenta oferta.

En aquella escuadra de ensueño con los Nesta, Almeyda, Nedved, Vieri, Salas o su compatriota fichado ese mismo año Sinisa Mihajlović, Stankovic consigue hacerse con un puesto en el 11 del equipo romano y jugar más de 40 partidos anotando 9 goles. El salto ya estaba dado, pero no se iba a quedar ahí, ya que en 1999 gana la última Recopa de Europa que se disputaría nunca en una memorable final frente al RCD Mallorca por 2-1 y es pieza clave en aquel título. No siendo esto suficiente, en el 2000 y ya asentado en aquel mágico conjunto laziale consigue nada más y nada menos que el doblete en el Calcio italiano, ganando liga y copa ese mismo año. No tendría tanta suerte en la Eurocopa del 2000 con Yugoslavia, al caer eliminado frente a España con aquel gol en el descuento de Alfonso Pérez Muñoz en un partido loco que pasará a la historia del fútbol, sin duda alguna.

No obstante, su equipo sigue cosechando éxitos, consiguiendo dos Supercopas y otra Copa de Italia más mientras la economía del club con el presidente Cragnotti a la cabeza iba haciendo que la escuadra laziale se hundiera cada vez más y cayera en bancarrota, obligando a todas sus estrellas a buscar nuevos destinos. De esta forma Dejan Stankovic deja el equipo de Roma en 2004, recibe una interesante oferta del Inter de Milán y acaba firmando por el equipo de la Lombardía. Un año antes, en su país, la reestructuración de los territorios que formaban la antigua Yugoslavia era un hecho y poco a poco se habían ido formando distintas naciones-estado que funcionaban ya como territorios independientes, no solo en el aspecto político, económica y social; sino también en lo deportivo. Por lo tanto, la idea de Yugoslavia no tenía sentido ya y el territorio pasó a llamarse Serbia y Montenegro, compuesto por dos naciones bien diferenciadas, con vínculos comunes pero bastante distintas en casi todos los aspectos. Aun así, compitieron juntas en lo deportivo hasta 2006, cuando las dos se independizaron.

Los deportistas y en este caso los futbolistas como Stankovic, no podían estar al margen de todos estos cambios políticos, económicos y sociales que se estaban produciendo en sus países de origen y sin querer muchas veces debían tomar partido en las decisiones que se dirimían allí. En algunos casos, estas confrontaciones ocasionaron pequeñas tensiones y conflictos entre compañeros de una misma selección por motivos políticos, religiosos o culturales, como el que mantuvieron Darko Kovacevic y Savo Milosevic, ambos goleadores con Yugoslavia (el primero del Estrella Roja y el segundo del Partizan) durante un tiempo por desavenencias y distintas maneras de ver estos cambios que se estaban produciendo en su territorio.

En lo deportivo, Stankovic seguía cosechando títulos, ahora con el equipo interista, ganando otra Copa de Italia y dos Scudettos más hasta 2006 (uno de ellos por el escándalo del “Moggigate”, la eliminación de la Juventud de Turín de la Serie A y su descenso fulminante a la Serie B), además de dos Supercopas de Italia. Y ese mismo año volvería a clasificar a su selección (Serbia y Montenegro en este caso) para la fase final de un Mundial, el de Alemania 2006, quedando encuadrada en el grupo de la muerte con Argentina, Holanda y Costa de Marfil consiguiendo no puntuar en ninguno de los partidos y dejando el casillero a 0.

Aun así, con su equipo la cosa no podía ir mejor, ya que el Inter se hizo con los siguientes cuatro Scudettos hasta 2010, una Copa y dos Supercopas de Italia más. Además, Stankovic nunca dejó de ser un hombre importante en las alineaciones del equipo neroazzurri consolidándose así en el equipo y siendo pieza clave tanto en el Inter como en su selección. Consecuencia de ello llegó el mayor logro como jugador en un club de fútbol, la consecución de la Champions League ese mismo año 2010, ganando en la final al Bayern de Munich en Madrid en el aquel Inter de Mourinho que pasaría a la historia por conseguir el triplete aquella misma temporada, disputando Stankovic todas las finales.

Ese mismo año 2010 Dejan Stankovic consiguió también un sorprendente récord con su selección (Serbia en este caso) en el Mundial de Sudáfrica. Y es el de conseguir ser el único jugador que ha disputado tres Copas del Mundo de Fútbol con tres selecciones distintas, no cambiando además nunca de territorio de origen. Ese extraño e inverosímil récord se da, porque los futbolistas como Dejan al igual que cualquier persona en este Mundo, están en constante cambio.

El Mundo en el que vivimos gira tan rápido como un balón en un campo de fútbol y cualquier persona está expuesta a estos cambios que se dan continuamente y que nos hacen replantearnos muchas cosas, pero que también nos ayudan a crecer como personas y a ampliar nuestros horizontes. Dejan Stankovic es un ejemplo claro de estas constantes idas y venidas que se dan en la vida de cualquier ser humano, ya que él como jugador de fútbol profesional, también tuvo que pasar por etapas duras en su vida, como la vivencia de una guerra entre territorios cercanos, con amigos y familiares que perdieron su vida. Y no siendo esto suficiente, más tarde tuvieron que volver a reconstruir un país, no solo levantando muros y paredes de hormigón, sino también construyendo nuevas conciencias individuales y colectivas y cambiando antiguos pensamientos ya obsoletos en los nuevos tiempos que corren. Por tanto, del jugador que jugó con Yugoslavia en 1998, con Serbia y Montenegro en 2006 y finalmente con Serbia en 2010 no nos puede quedar solo la idea de lo que vimos en un terreno de juego. Sino toda una historia detrás de superación y regeneración personal de un joven que nació para ser futbolista pero que ayudó también a que el territorio en el que nació, creció y se crió, se llamara como se llamara, pudiera continuar adelante y fuera un lugar tranquilo, sin odios ni disputas, más allá de las que pudieran darse en un terreno de juego durante 90 minutos. Cuando Dejan Stankovic se retire, será recordado sin lugar dudas por ser un grandísimo futbolista que aportó mucho a todos los equipos en los que estuvo, pero también por ser una de las personas que abanderó la transformación pacífica y normalizadora de su país desde su selección de fútbol, alzando muchas banderas al aire, pero una por encima de todas, la del respeto y el sentido común.

Manel Torrejón Perea (@manelcandeu)

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Vinnie Jones: vida de un gangster

Estamos acostumbrados a ver ex futbolistas labrándose un camino fuera del terreno de juego, sobretodo, a través de la televisión o los banquillos. Los canales de deportes están repletos de futbolistas y deportistas retirados, comentando partidos y “postmatches”. La misma situación la encontramos en los banquillos, dónde Pep Guardiola ejemplifica ese caso, trasladando su jerarquia del campo a la banda, pero es solo un ejemplo de ex futbolista que ha cambiado la careta de futbolista a técnico.
Por otro lado, encontramos a Vinnie Jones. El internacional galés ha trasladado su modo de vida, su duro juego, su rudeza y agresividad a la gran pantalla. Dando sus últimos coletazos dentro del campo, en el Queens Park Rangers, el director inglés Guy Ritchie pensó en nadie mejor que él para interpretar al personaje de Big Chris en Lock, stock & two smoking barrels. Un personaje que le venía ni qué pintado a Vinnie, un personaje arrogante y un matón duro al servicio de Harry “el Hacha”, un gangster del East-End londinense. El film fue el inicio de una carrera en el mundo del cine, dejando atrás los terrenos de juego. Le sirvió para ganar el premio Empire al mejor debutante británico del año.
En el mundo del fútbol, Vinnie Jones debutó como profesional en 1986 con el Wimbledon FC. Destacando en su carácter intimidatorio en el centro del campo, muy agresivo (incluso traspasando la frontera de la violencia) y disciplinado defensivamente. Destacable es su violento marcaje a otro tipo duro, Paul Gascoigne, al que incluso agarró de los testículos y lo llegó a intimidar y amenazar con agredirle. Vinnie representó la figura principal en el estilo del equipo, apodado kick and rush, un estilo basado en el juego duro, desplazar el balón hacia la delantera con un poco ortodoxo patadón para que se pelearan sus delanteros. El estilo resultó efectivo al Wimbledon, alcanzando posiciones altas en la liga y ganándole la FA Cup al Liverpool en 1988. El equipo, a su vez, fue apodado como Crazy Gang, dónde además de Jones, coincidió en el mismo equipo con otro tipo duro como Dennis Wise. Ambos volverían a jugar juntos en el Chelsea.

En su períplo por equipos ingleses, destaca el ascenso a primera con el Leeds, además de jugar en el Sheffield, Chelsea, su retorno al Wimbledon y por último su equipo de retiro, el QPR. Vinnie Jones cuenta con un récord de dudosa reputación, al ser el segundo jugador con más expulsiones de la liga inglesa, solo superado por el mítico red devil e irlandés Roy Keane. Prestó su imagen para el documental Soccer’s Hard Men, hecho que sentó muy mal en el seno del fútbol inglés, sobretodo dentro del ámbito federativo. La carrera de Vinnie Jones coincidió con el pleno apogeo del hoolliganismo, un fenómeno muy latente a finales de los ochenta y la década de los noventa, y el jugador es el reflejo en el campo de dicho fenómeno, tipos duros en la grada, que tenían un perro de presa dentro del terreno de juego.

En el mundo cinematográfico, Guy Ritchie lo ensalzó tras Lock, stock…, entregándole otro papel en  Snatch, convirtiéndose de nuevo en una obra de culto, interpretando a Bullet Tooth Tony, recibiendo otro Empire, pero ésta vez, a mejor actor del año británico, lo que le sirvió para que las productoras estadounidenses se fijaran en él para realizar películas de acción (destacando Operación Swordfish o 60 segundos).

Ambos son nacidos en el condado de Hertfordshire, una zona colindante a la gran capital inglesa, y que la nutre con ciertos productos agrícolas. Pero realmente el cine los unió. El primero, un director poco académico, luchó por su cuenta para poder realizar su primera obra de culto, y qué ha creado todo un cine característico, ganándose toda una amplia parroquia de adeptos incondicionales. El segundo, era un futbolista poco elegante, rudo y con peinados acordes a su personalidad, la violencia echa persona, provocando una identificación con su grada, deseosos de ver tipos como Vinnie en el campo, y  los cuales no tendrían reparos de irse a tomar unas cervezas tras la finalización del partido.

Todo un personaje multifacético, que ha sabido aprovechar sus violentas cualidades para hacerse un lugar en el cine británico. Recordado por su fútbol rudo y agresivo, ha trasladado su personalidad a papeles de matones, gracias a su mecenas, Guy Ritchie, un cineasta que ha querido plasmar en su filmografia las bandas camorristas de los suburbios ingleses. Parece como si Ritchie hubiese creado el personaje de Big Chris a conciencia para Vinnie. Porqué en Inglaterra no todo es te a las cinco de la tarde y saber estar. También existen bandas de matones y camorristas, y no hay mejor dupla que Jones-Ritchie para plasmarlo, convirtiendo sus colaboraciones en obras de culto.

Luis Sánchez López (@luchosalo21)